08/10/2026
“Dígale que aunque sea me hable” fue la frase final en El Secreto de sus ojos” y se me vino a la cabeza porque representa de alguna manera el poder sanador de la palabra no solo para quien la dice sino también para quien la escucha…
La despedida de se sintió algo así, como eso que necesitábamos escuchar y que él necesitaba expresar, porque de alguna manera los cierres implican transitar duelos, decidir atravesarlos con todo lo que genere 😌
Las pérdidas, los logros, los fracasos, la alegría y la tristeza, el pasado, el presente y el futuro. Todo eso danzando en un juego de palabras que salían desde el corazón y desde alma 🫀
Porque no hay discurso perfecto pero si discursos que nunca vamos a olvidar por quien lo dice, por el momento que representa y por todo lo que pudimos vivir.
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