20/03/2018
Juiciómetro por Leila Napque
Frente a una situación que me perturba, no dudo en buscar una de mis herramientas preferidas, el juiciómetro, al que de entre casa le digo mierdómetro mental. Vendría a ser como un cuenta pasos y distancias pero de deshechos mentales, me marca cuánto acumulé y cuán lejos llegué. Lo activo mientras realizo una sana caminata, su función es ayudarme a separar hechos de interpretaciones.
¿Qué parte de eso que me perturbó fue un hecho y qué parte fue mi interpretación? Si a ustedes les pasa, se darán cuenta que nos pasamos la vida de juicio en juicio, de interpretación en interpretación.
El tema es que esas interpretaciones nos generan emociones que nos angustian y nos enferman. Además de enfermarnos sacamos conclusiones que la mayoría de las veces son erróneas y lo peor de todo es que otras tantas veces accionamos cometiendo macanas grosas.
Si tus modelos mentales, tus creencias de base, te entrenaron para emitir juicios con facilidad, este proceso ocurre en segundos. Ni que hablar si tu estado de ánimo no acompaña.
Por eso, para la carterita de la dama o el bolsillo del caballero, mierdómetro y a caminar. Al principio te llevará 6 km de ida y 6 km de vuelta y al final con solo una vuelta manzana volverás a tu casa o a tu trabajo con la mente liviana, fresquito como una lechuga y recargado de energía.
Resumiendo, esta es una herramienta para analizar antes de tomar acciones. Podemos armarnos historias para confirmar lo que creemos o podemos decirnos: “STOP”… “MOMENTO”… “NO SÉ”… Parar el juiciómetro y revisar nuestras creencias.
Trabajar con las creencias es mágico. La vida es corta, saquémosle el mejor jugo. Te animás?
Leila Napque Life No Coach
*Life No Coach: Dícese en “Diccionario Leila” de la persona que estudió el 50 % de la carrera de Coaching Ontológico. Mi otro 50 % son vivencias personales a lo largo de más de 50 años de vida intensa, más conocimientos adquiridos a través de una búsqueda implacable desde mi adolescencia, en libros y videos que abordan el tema del autoconocimiento, el desarrollo humano, herramientas para concretar cambios deseados y otros con miradas más orientales respecto al apego, las causalidades, la aceptación entre tantos otros. Toda esta ardua tarea tiene un único fin, lograr y sostener la paz y felicidad interior para reflejarla en otros y así iluminar sus vidas.