20/09/2026
Rondas de juego y movimiento
Un espacio pensado para que los niños jueguen de forma libre y espontánea, en un marco de cuidado y respeto, donde los adultos asumimos un rol de escucha y acompañamiento. El taller propone que el adulto siga la iniciativa del niño, validando sus intereses a través del gesto, la mirada y una disponibilidad respetuosa que potencie su desarrollo y movimiento natural. A su vez, es un entorno de encuentro comunitario, diseñado para tejer redes y compartir experiencias en relación con otras familias.
✨️ Va una postal de la travesía por la Sala de Primera infancia🩷
La sala 306 de primera infancia se encuentra en el tercer piso de un edificio maravilloso. Se trata de un espacio cálido que invita a entrar. El piso es de madera y por las ventanas entra la luz natural. Se reflejan los colores de las nubes pintadas en las paredes y las de las telas que descienden del techo.
Los bloques de diferentes tamaños aguardan sobre los bancos a que los peques los agarren y con ellos armen casitas, caminos, torres, toboganes ¡y muchos mundos más!
Cada ronda de juego y movimiento es una fiesta. En una de ellas, un peque y su mamá reciben la propuesta: Se trata de una ronda en la que ingresan unas ocho familias, un número suficiente para que haya interacción entre todos. La amplitud del espacio posibilita la vinculación y el juego.
Observo a un niño de los más peques caminar por el espacio. Plac, plac, el sonido de los piecitos descalzos sobre el piso. Se desplaza en línea recta, de manera circular, cambia el ritmo, más lento, más rápido. Marca con la mirada y con el movimiento de la cabeza la dirección en la que irá. Realiza algunas pausas y sigue caminando. Su mamá lo acompaña, va atrás, se muestra disponible ante ese circular. El andar del niño tiene sed. Me pregunto si su caminar es un paso reciente.
Cuando la madre del niño se acerca, decido decirle: “con qué ganas de caminar se lo ve”. La mamá me responde: “tiene un año y un mes, recién se larga. Además, vivimos en un departamento pequeño. Hoy la estufa estaba prendida y decidimos salir. Este es un gran espacio”. “Con un hermoso piso de madera”, agrego, sonreímos y seguimos observando y disfrutando de ver caminar a Mati.