Centro Metodista de Estudios Wesleyanos - CMEW

Centro Metodista de Estudios Wesleyanos - CMEW El CMEW es un proyecto de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina ¿Qué es el CMEW? A través de cursos, talleres y seminarios
presenciales y a distancia.

Es un espacio que brinda la Iglesia Metodista Argentina para la reflexión teológica desde la
perspectiva de la tradición wesleyana y los nuevos contextos en los que la Iglesia debe
desarrollar su misión. Para ello
Capacita y fortalece la misión de la Iglesia para su testimonio de las Buenas Nuevas en la
Sociedad. Ofrece diferentes propuestas de formación en diversas modalidades que se ajustan a las
necesidades del liderazgo para favorecer su apropiada formación. Organiza y preserva el acervo histórico documental del metodismo en Argentina, para
ofrecerlo como una herramienta más para comprender su misión en el pasado y su proyección
ante nuevos escenarios históricos. Promueve la actualización y especialización de los ministerios para servir a la Misión con
responsabilidad, humildad y respeto, a través de cuatro áreas:

CAPACITACIÓN
“Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que
ustedes tienen, pero háganlo con humildad y respeto.” 1 Pedro 3:14-16
Es un espacio de capacitación a la luz del Evangelio que responde a las necesidades de su
tiempo, prepara a quienes se sienten llamades por Dios para tener una voz profética, una
participación pastoral y profesional en el área de su llamado. Comparte conocimientos
profundos, sólidos, de calidad en interacciones grupales que respetan los procesos de
enseñanza aprendizaje y la interculturalidad de les participantes favoreciendo el tejido de
redes, el compromiso grupal y las potencialidades transformadoras por la dignidad de la vida
toda. Somos comunidades llamadas a dar cuenta de nuestra esperanza por ello procuramos generar
espacios de capacitación, reflexión, innovación y actualización para ministres, líderes y
personas interesadas en profundizar en sus conocimientos en Biblia, Historia, Herramientas
para la Misión, DDHH y temas contextuales. RECURSOS
Compartimos, creamos y publicamos materiales sobre los diversos temas que trabajamos en
las diferentes áreas del CMEW, para que puedan ser herramientas idóneas en la preparación
de talleres, cursos, estudios bíblicos, predicaciones, etc. PUBLICACIONES

Compartimos dos tipos de publicaciones. Publicaciones en formato libro, artículos y videos que desarrollan diferentes temas
Posteos semanales de la página de Facebook, el CMEW ofrece en formato de divulgación,
aspectos que hacen al origen del movimiento metodista, efemérides históricas y tiempos
litúrgicos, personajes claves del desarrollo del movimiento, enfoques del metodismo en
Argentina y América Latina. ARCHIVO HISTÓRICO
Organiza y preserva el patrimonio histórico de la Iglesia Metodista en Argentina. Promueve el
estudio y cuidado de las historias congregacionales. Intercambia información, material y
producciones académicas con otros centros e institutos metodistas de América Latina. Ofrece
su acervo documental para la consulta en sala a investigadores de diversas disciplinas.

WESLEY Y EL CUIDADO DE LA TIERRA, SEGUNDA  parte .Continuamos profundizando lo que Juan Wesley, fundador del metodismo, ...
23/09/2026

WESLEY Y EL CUIDADO DE LA TIERRA, SEGUNDA parte .

Continuamos profundizando lo que Juan Wesley, fundador del metodismo, ofreció como visión teológica de la creación y la naturaleza. Su enfoque era que el cuidado de la tierra y de los animales es una extensión de la gracia y de la salvación final, en la que Dios abrazará a toda la creación.
Aunque sus discernimientos no son lo suficientemente completos y amplios, para que sean aplicables a los grandes desafíos de hoy-que son enormes y más si le sumamos lo que está sucediendo con los impactos ecológicos del desarrollo de la IA por ejemplo- , Wesley ofrece algunas pistas para abordar los problemas ambientales urgentes de hoy.

Como hijo de su tiempo la salvación tenía su eje en el individuo. Pero sin olvidadr la integralidad del humano en sus dimensiones.

Wesley tenía un gran interés y fascinación por las ciencias y el mundo natural, un interés que iba desde las observaciones sobre la inmensa variedad de especies que habitan la tierra, hasta las condiciones climáticas del mundo y los fenómenos científicos como la electricidad (con la que experimentó) y se familiarizó con los experimentos realizados por Benjamín Franklin y otros. Por ello ordenó que varios libros pudieran proporcionar una guía continua a sus seguidores, destacando en particular dos obras:
1) su extracto de La imitación de Cristo de Thomas de Kempis, que Wesley valoraba como una guía para la salud espiritual; y
2) Primitive Physick, una colección de consejos médicos que Wesley proporcionó como guía para la salud física. Que no son solo una colección de “remedios caseros”. Wesley leyó mucho sobre el tema de la medicina a lo largo de su vida y reunió la mayoría de los remedios en Primitive Physick, de destacados autores médicos de su tiempo.

Pero a medida que continuaba investigando el testimonio bíblico de la salvación, se fue convenciendo de que la gran salivación de Dios va más allá de la humanidad, para abarcar a toda la creación. Esto lo llevó a escribir sermones provocativos al final de su vida, defendiendo la resurrección de los animales “La liberación general”(1781) y la inclusión de la materia misma de nuestro universo, debidamente transformada, en “La nueva creación” (1785).
Wesley hace observaciones sobre el mundo vegetal y la función de la «tierra, agua, fuego y aire» en la composición del planeta, junto con información sobre el sol, el sistema solar, lo meteoros y las estrellas. En el esquema de Wesley, todo tiene un propósito, que es contribuir al equilibrio y orden total de la naturaleza. Las montañas, por ejemplo:
“... no son, como algunos han supuesto, meros estorbos de la creación: toscas e inútiles protuberancias del globo; sino que responden a muchos propósitos excelentes. Fueron diseñadas y ordenadas por el sabio Creador para este gran uso en particular: repartir la tan necesaria provisión de agua a todas las partes de la tierra... Porque si la tierra fuese plana y nivelada, no habría descenso de las aguas... Las aguas inundarían grandes extensiones de tierra y después se estancarían y pudrirían.”( citado en T. Runyon, La nueva creación, A.Press Nashville, 2006, p.103).

El aspecto más significativo de la reflexión de Wesley sobre esta dimensión cósmica de la salvación final, es su convicción sobre el propósito final de Dios para toda la creación. Por lo tanto, defendió su creencia sobre las futuras bendiciones de Dios para los animales en el sermón “La liberación general”. Este Dios, cuya “misericordia es sobre todas sus obras” nos pide que seamos como El. Para que esto no se quede en generalidades, exhortó con frecuencia contra el trato malicioso hacia los animales. Evitar tal acción y ayudar a prevenirlo fue una forma más en la que Wesley creía que podemos participar en la salvación verdaderamente holística que Dios ofrece en y a través de Cristo. Por eso, ha sido el metodismo un promotor de las sociedades protectoras de animales en varias partes del mundo .

En esa línea, nuestra actitud hacia el resto del mundo natural -tanto al viviente como el inanimado-, debe ser ejercida como un consciente reflejo de la misericordia y cuidado del Creador, y de la presencia en toda vida del principio de vida, el Hijo de Dios. Obviamente, la renovación de la imagen de Dios en el humano no es posible sin la renovación de la imagen moral: la relación con el Creador es clave para recibir la «justicia, misericordia y verdad» de la fuente divina y que es la que transforma la vida de la criatura. Esta es la razón por la que la santificación en Wesley fue tan importante y no solo la justificación por la fe. Ya que a través de aquella el Espíritu de vida impregna todo aspecto de la vida humana con la vida divina y es de vital importancia para la renovación de la responsabilidad.

Es necesario una nueva visión, una visión que Wesley describe con el término «mayordomo» en su sermón 51 "El buen mayordomo”:

“Nosotros ahora somos los mayordomos de Dios. Estamos en deuda con él por todo lo que tenemos... Un mayordomo no tiene la libertad para usar lo que se ha puesto en sus manos como a él le plazca, sino como a su amo le place... Él no es el dueño de ninguna de estas cosas, sino apenas a quien se le han encargado por alguien más... Ahora bien, este es exactamente el caso de todos con relación a Dios. No estamos en la libertad de usar lo que Dios ha depositado en nuestras manos como a nosotros nos plazca, sino cómo a Dios le agrada, quien es el único dueño del cielo y de la tierra y el Señor de toda criatura... [Dios] nos ha confiado con [los bienes de este mundo] bajo esta clara condición: que los usemos como los bienes de nuestro Amo, y de acuerdo con las indicaciones específicas que nos ha dado en su Palabra”.

Wesley entiende que esta nueva visión que fundamenta el proceso de santificación, nos ofrece novedad para mirar al mundo. Al comentar sobre el pasaje del sermón del monte: «Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios», Wesley dice:

“Los limpios de corazón ven todas las cosas llenas de Dios. Lo ven en el firmamento del cielo, en la luna caminando en su esplendor, en el sol cuando se regocija como un gigante para recorrer el camino. Lo ven «poniendo a las nubes por su carroza, y andando sobre las alas del viento». Lo ven «preparando la lluvia para la tierra» y «bendiciendo la abundancia de ella».( Sermón de la montaña, N° 23, parte III) .

En definitiva, las obras de Wesley nos ofrecen pistas teológicas y éticas sólidas, para abordar la crisis ambiental y colocarla en el centro de nuestra preocupación misionera.
Para sintetizar algunas de ellas: (1) la idea de salvación integral; (2) el concepto del ser humano como mayordomo-administrador de la creación, nunca conquistador; (3) la presuposición que la creación tiene valor intrínseco porque es la manifestación de la obra divina, (4) la unión entre la naturaleza y la historia humana y (5) en la Nueva Creación en Jesucristo, todo será reconciliado en EL.

Podríamos seguir mencionando porciones de sus sermones o diarios , pero creo que es bueno ofrecer lo que una teóloga metodista (Catherine Keller, en su ensayo Ecology and Salvation: a Wesleyan Methodist Meditation on Stewardship Oxford Institute of Methodist Theological Studies August 2024) en un congreso reciente dice sobre Wesley y la tierra.
Ella se pregunta, como muchos : ¿Cómo se relaciona la salvación de los seres humanos por parte de Dios con la necesidad actual de que los seres humanos salven el hábitat terrestre? La noción de mayordomía de Wesley ha sido reconocida por su potencial ecológico. Pero, dada la extensa crítica al antropocentrismo de la “mayordomía”, ¿podemos reciclar su versión en la dirección de una respuesta adecuada a la crisis del calentamiento global? .

Y afirma : “Puede que los cristianos necesiten percibir lo que tiene valor para Dios, a fin de combatir nuestro propio hábito “más civilizado”: el de hacer que la naturaleza no humana resulte extrañamente externa a nuestro mundo. El de tratar la Tierra y su materialidad como telón de fondo de lo que realmente importa. En lugar de considerarlas como el fundamento no solo de la civilización sino de la encarnación, de toda encarnación, toda materialización, toda creación. “( traducción propia)
Y sostiene que lo que vivimos en ese descuido de la hermana tierra, nuestra casa común, es como un Apocalipsis pero no como el fin repentino del tiempo, sino como una revelación- que eso significa la palabra-.
La revolución ecológica que necesitamos es radical y urgente, y debe pasar de la conciencia a la acción, afirma :

“El apocalipsis llega ecológicamente como nueva creación, como esa gloriosa libertad de todas las criaturas de Dios, pero en detalle, lentamente, en una multiplicidad de campos, mediante la reforma de una multitud de acciones entre miles de millones de personas. ………Y termino volviendo a John Wesley….. para enfatizar la importancia de nuestra multitud de decisiones humanas concretas. ….La gracia no hará por nosotros nuestro trabajo de justicia ecosocial. No silenciará el gemido de la creación. Pero no deja de llamarnos a escuchar y responder, a convertirnos en mayordomos agraciados de un planeta vulnerable. Y esa mayordomía animada por el Espíritu nos permite participar de manera más vibrante, más esperanzada, en la obra de la salvación ecosocial. …La gracia nos impregna del alma del universo. Magnificada en nuestras propias almas por ese atisbo de magnificencia. Nos carga con una energía que no quema combustibles fósiles. En su animación participamos—junto con innumerables seres vivos – de esa libertad de los hijo/as de Dios. Todos nosotros unidos por esa presencia íntima…” (traducción propia).

Por lo tanto, para Wesley la fe santificadora de ninguna manera puede estar divorciada del cuidado de nuestra hermana madre tierra y casa común. En eso nuestra tradición se asemeja con la sabiduría de los pueblos originarios de América, que valoraban el concepto y practica del “buen vivir” (sumak kausai en quechua o suma qamaña), como “buena vida”,“vivir bien juntos en armonia ”. Basada en la libertad y dignidad, en la igualdad e integridad colectiva para un bienestar espiritual y holístico de toda vida.
Ver las cosas con «limpio corazón» es reencontrarnos con la tierra y sus seres, no como extraños sino como parte de ese tejido y comunión de vida que somos, imagen de Dios. No solo para cuidar la tierra, sino con el fin de renovar el pacto divino con las generaciones presentes y futuras. Ya que la «santidad social» no sólo incluye nuestro vínculo con nuestros hermano/as habitantes del planeta, sino con el Espíritu creador que habita en todo y renueva diariamente “la faz de la tierra”. Salmo 104:30.

Pablo G. Oviedo para CMEW

EMPIEZA HOY...podes anotarte: Curso BONIFICADO del Centro Metodista de Estudios WesleyanosSi buscás nuevas herramientas ...
19/08/2026

EMPIEZA HOY...podes anotarte: Curso BONIFICADO del Centro Metodista de Estudios Wesleyanos
Si buscás nuevas herramientas para tu tarea en la misión o actualizar tus prácticas, el CMEW te ofrece este curso a distancia, sólido, accesible, con materiales de los que dispondrás siempre y tres encuentros sincrónicos para dialogar, intercambiar y profundizar en nuestras prácticas en tres áreas que requieren de mayor atención en este tiempo.
Liturgia
- El Culto como experiencia y sus tradiciones
- El Culto desde la Reforma y el Culto Metodista
- Los Momentos y Elementos del Culto
Predicación
- Concepto de Palabra, Palabra y Predicación. Historia
- Predicación y liturgia, Predicación como comunicación
- Los oyentes, la construcción del mensaje
Diaconía
- Fundamentos de la Diaconía
- Diaconía transformadora
- Diaconía de servicio
- Diaconía de empoderamiento
- Diaconía y comunidad
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Duración y Fecha de Inicio
- Se estima una carga horaria semanal de 4 horas.
- Comienza el miércoles 19 de agosto
- Frecuencia - Semanal
- Modalidad - A distancia, por email y zoom
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Más información e inscripción: al: 1157236917 o al 3512215307, email: [email protected]
https://iglesiametodista.org.ar/herramientas-para-la.../

Wesley y el cuidado de la tierra , primera parte .Juan Wesley (1703–1791), fundador del metodismo, desarrolló una visión...
31/07/2026

Wesley y el cuidado de la tierra , primera parte .

Juan Wesley (1703–1791), fundador del metodismo, desarrolló una visión teológica profunda de la creación y la naturaleza. Fue uno de los teólogos protestantes del siglo XVIII que más trabajo el tema ecológico –como le llamamos hoy -. No veía el mundo físico como algo despreciable, sino que consideraba que la naturaleza reflejaba el carácter de Dios. Y que el cuidado de la tierra y de los animales era una extensión de la gracia y que la salvación final abrazará a toda la creación.
Hay varios sermones y frases en sus diarios que dan cuenta de esto. En su sermón 56 “ El beneplácito de Dios sobre sus obras”, Wesley contemplaba la naturaleza como una revelación directa del amor divino. Siguiendo el texto de Génesis (donde Dios vio que todo lo que había hecho era bueno en gran manera), en el comienzo del mismo afirma:
“Todo lo que fue creado era bueno en su especie…para promover el bien de la totalidad y para la gloria del gran Creador” .
Y más adelante sigue afirmando la armonía y belleza de la creación toda, como imagen de Dios:
"Él veía con un placer indecible el orden, la belleza y la armonía de todas las criaturas... la serenidad de los cielos, el sol caminando en resplandor, el vestuario dulce y variado de la tierra, los árboles, los frutos, las flores y las corrientes murmurantes."

En su Diario el 22 de junio de 1781 sostiene : "¡Qué maravillosos son los trabajos de Dios en la naturaleza y en la gracia! Cuanto más examinamos sus obras en el mundo físico, más razones tenemos para exclamar: '¡Cuán múltiples son tus obras, oh Señor! ¡Con sabiduría las has hecho todas!'"

Pero hay un sermón que es una verdadera fuente de visión cristiana ecológica. Ese es el Sermón 60 La Liberación General. En ese escrito Wesley enseñaba que la naturaleza no es cruel por diseño original, sino que sufrió las consecuencias de la caída humana.
"Toda la creación gime y sufre dolores de parto hasta ahora... Esto se refiere directamente a la creación animal. ¿En qué estado se encuentra en el presente? [...] No solo las criaturas más débiles son destruidas continuamente por las más fuertes, sino que unas y otras están expuestas a la violencia y crueldad de quien es ahora su enemigo común: el hombre."

Uno de los aportes teológicos más distintivos de Wesley fue su convicción de que los animales y la Tierra serán restaurados en la consumación de los tiempos. Wesley no ignoraba que esta situación crítica de la creación se debía a la voracidad humana. Por eso respondía en ese mismo sermón 60:
“…que algo mejor permanece también después de la muerte de estas criaturas; que también, algún día, ellas serán liberadas de esta esclavitud de corrupción y recibirán amplia recompensa por todos sus sufrimientos presentes…."¿Permitirá Dios que la creación permanezca siempre en esta deplorable condición? ¡Dios nos libre de afirmar o siquiera albergar tal pensamiento! Mientras toda la creación gime, sus gemidos no se dispersan en el aire en vano, sino que entran en los oídos de Aquel que las hizo. Toda la creación animal será sin duda restaurada..." .

Uno de los teólogos contemporáneos más ricos en su interpretación de Wesley es Theodore Jennings - que como CMEW hemos editado hace unos años su libro Santificación y transformación social -.
En ese libro ( en su pag. 67) Jennings sostiene, -pensando en la crítica profética de Wesley sobre el Imperio Británico de su tiempo y su empresa colonial – que la vemos aun en América, en la ocupación ilegal de nuestras Islas Malvinas, ratificada por la ONU - :

“ La idea que iba en contra del pensamiento corriente de su tiempo, era ver la obra de Dios como una totalidad, ver la meta del nuevo cielo y la nueva tierra y afirmar al mismo tiempo que la vida de fe – la vida de santidad– es la que deberá constituirse en ejemplo concreto y dramático de aquella promesa de renovación total. Wesley unía su preocupación por toda la creación a la del terrible precio que el imperio pagaba para seguir siéndolo. A esto se debe que se preocupara por la explotación colonial de la India y América, y la depredación provocada por el tráfico de esclavos en África. Estas cosas podían identificarse como el poder del mal que había atrapado al llamado Occidente cristiano. Cuando Wesley decía que la raíz de la devastación de la tierra y las culturas no era sino la avaricia, no estaba más que haciéndose eco y aplicando la sabiduría de los grandes padres apostólicos orientales. Basilio el Grande, por ejemplo, atribuyó la caída de Adán a su avaricia y al intento de acumular tesoros explotando a la tierra y a la consecuente explotación del prójimo.”

Frente a estos grandes desafíos Wesley insistirá en renovar nuestra visión de esperanza en la restauración de todas las cosas en Cristo. Para no caer en la pasividad desesperada. En su Sermón 64 La Nueva Creación afirma:
"En la nueva tierra, ninguna criatura matará, herirá o causará dolor a otra... El escorpión no tendrá aguijón venenoso; el león no tendrá garras para desgarrar al cordero. La crueldad estará lejos... toda la tierra será un Paraíso más hermoso del que Adán jamás vio."

Wesley también promovía un trato ético y compasivo hacia los animales y la creación, considerando que el ser humano debe actuar como mayordomo – cuidador consciente de la tierra-, como un reflejo de la misericordia y cuidado de Dios. En sus Notas sobre el N.Testamento, acerca de Romanos 8:19 escribió :
"La misericordia de Dios está sobre todas sus obras; y la compasión humana no debe ser menor que la de su Creador."

El veía la obra de Dios como una totalidad y la meta del nuevo cielo y tierra( la nueva creación) era un llamado a los cristiano/as a ser mayordomo/as , cuidadores de la tierra , ya que somos uno con ella. Si eso podemos vivirlo reflejaría un anticipo concreto de aquella promesa de renovación total.

Seguiremos en una segunda parte profundizando sobre la visión ecológica de Wesley. Pero estos pensamientos recordados de Wesley, ya nos desafían a reflexionar y sumarnos a esa promesa de Dios de renovar la tierra.
Somos/as llamados/as a desarrollar comunidades que puedan servir de testimonio ecológico. Con una espiritualidad expresada en prácticas y actitudes que reflejen la compasión, el cuidado y la armonía con toda la vida. Armonía que según la fe cristiana es esencial en la nueva creación en Cristo.

En su sermón 60 La Liberación General, Wesley nos invita a orar y buscar al Creador para vivir esto: "Elevad vuestras cabezas, ¡oh criaturas capaces de conocer a Dios! Eleven sus corazones a la Fuente de su ser... Él abre Su mano y colma de bendición a todo ser viviente." Que así sea .

Pablo G. Oviedo para CMEW

SEGUIMOS COMPARTIENDO LOS APORTES DEL CONVERSATORIO: Los desafíos del trabajo en perspectiva metodista.(que pueden ver e...
27/05/2026

SEGUIMOS COMPARTIENDO LOS APORTES DEL CONVERSATORIO: Los desafíos del trabajo en perspectiva metodista.(que pueden ver en nuestro canal de youtube).En este caso el aporte de Verónica De Luca (Investigadora y cooperativista) .

Hoy en día en nuestro país estamos inmersos en un contexto social desordenado, complicado, ajustado y profundamente cruel por lo que hablar de trabajo tiene un peso particular porque la dignidad del trabajo está en disputa. Entró en disputa con la puesta en vigencia de la Ley de Modernización Laboral (Ley 27.802), conocida como “la reforma laboral”.
Una reforma laboral que no resuelve la desigualdad sino que profundiza la explotación, y no reconoce el trabajo comunitario que es el que viene sosteniendo la vida en los barrios.
Que retira derechos al conjunto de la clase trabajadora y desarticula la organización colectiva.
Cuando hablamos del mundo del trabajo nos referimos a la organización social en un sentido amplio ya que involucra a todas las personas que trabajan, en empleos formales, o que realizan su actividad laboral dentro de la economía social, solidaria y popular, o que se encuentran por fuera del marco legal del trabajo.
Además, del trabajo remunerado, está el trabajo de cuidado que es imprescindible para la reproducción de la fuerza de trabajo y la organización social, y a pesar de su importancia no es remunerado, ni reconocido, y son las mujeres y diversidades quienes los llevan adelante.
Según el informe realizado en el año 2020 por la desarticulada Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía) el aporte del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (TDCNR) al Producto Interno Bruto (PBI) es de 15,9%.
El trabajo de las mujeres y diversidades, ya sea remunerado como no remunerado, funciona como un amortiguador de las crisis y es que el sistema productivo sin el trabajo de cuidados no funciona.
Los trabajos de cuidados pueden ser autocuidado, cuidar directamente a otras personas, las tareas que hacemos para sostener los hogares, como también a las organizaciones sociales y a las instituciones, ya sea limpiar, cocinar, hacer las compras, acompañar a alguien en situaciones especiales o en tratamientos de salud. Actividades que no están contabilizadas en el PIB.

En tal sentido, la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo Indica que las Mujeres dedican 6,3hs al trabajo no remunerado, mientras que los Varones 3,4hs, lo que da un promedio 3hs diarias más de dedicación que las Mujeres le prestan al trabajo doméstico y a las tareas de cuidado, fuente: INDEC, Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2021).

Traer a escena la importancia del cuidado es considerarlo como una dimensión clave del bienestar social y reconocerlo como un trabajo que debe ser remunerado.
Entonces, cuando hablamos de trabajo, hablamos de todo lo que sostiene la vida, y gran parte de ese trabajo es realizado por mujeres y diversidades, muchas veces sin reconocimiento, sin derechos y sin descanso.
Además, en la organización social del cuidado no intervienen solamente las casas, sino que participan las organizaciones sociales y comunitarias, como también el Estado.
El Estado lo hace por medio del diseño, elaboración y aplicación de programas y políticas públicas, pero que en este contexto de crisis se retiró de estos espacios.
En todas sus formas el trabajo significa dignidad, y su representación está en disputa.
Hoy vemos como se precarizan derechos, como se desvaloriza el esfuerzo cotidiano, como se instala la idea de que el trabajo es un costo y no un derecho.
Tenemos presente que el trabajo no es solo una ecuación matemática, ni una fórmula de Excel para incrementar las ganancias, sino que el trabajo es vocación, es servicio, es expresión de humanidad, pero esa dignidad no se distribuye de manera igual.
Las mujeres lo sabemos en el cuerpo, cuando sostenemos dobles y triples jornadas: el trabajo remunerado, las tareas de cuidados y, en muchos casos, el trabajo comunitario.

Sumado a que hoy en día muchas veces con un solo trabajo remunerado ya no alcanza, los sueldos no valen nada, por lo que se necesita tener dos trabajos o a veces más, y a eso sumarle las horas dedicadas a los cuidados por parte de las mujeres.
Como dicen las compañeras de los barrios populares, “la triple jornada alcanza casi 14 horas diarias”. Ese dato es una radiografía de lo que estamos viviendo.
Aquí la perspectiva de género no es un agregado, es una forma de ver lo que siempre estuvo ahí.
Es por eso que, hablamos de mujer trabajadora porque en las últimas décadas quedaron en evidencia las desigualdades laborales que enfrentamos las mujeres la sobrecarga que implica las tareas de cuidado y el trabajo doméstico.
Si bien, la organización social del trabajo se construyó sobre una división sexual que asignó a los varones lo productivo y a las mujeres lo reproductivo, y esa división sigue siendo el pilar de muchas desigualdades.
Tal como se expresa en los indicadores publicados en la Encuesta Permanente de hogares (EPH) del INDEC, actualizados 3° Trimestre del año 2025:
Tasa de Actividad (Tasa que mide la población económicamente activa): Mujeres: 52.6% vs Varones: 70.1%
Tasa de Empleo (Tasa que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total): Mujeres: 48.7% vs Varones: 66.0%
Tasa de Desocupación (Tasa que mide la proporción de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente): Mujeres: 7.4% vs Varones: 5.9%
Tasa de Subocupación (Tasa que mide a las personas ocupadas que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más horas): Mujeres 14.8% vs Varones: 9%.

Hoy, la situación actual sumergida en una crisis social y económica en la que vivimos, hace que tanto los varones como las mujeres tengan que ampliar sus horas de trabajo para poder subsistir
Entonces, defender la dignidad del trabajo implica reconocer esta realidad y transformarla. En el pasado fueron las movilizaciones junto con la articulación con otros movimientos sociales y políticos clave para la aprobación y promulgación de leyes que amplían los derechos de las mujeres y las diversidades, y ahora, en el presente, son necesarias para sostenerlas y defenderlas.
En paralelo, el sector informal cada vez es más grande dentro del mercado laboral lo que significa que esas personas trabajan para alguien, pero no tienen un recibo de sueldo, no tienen aportes jubilatorios, ni vacaciones, ni pago de aguinaldo, ni cobertura médica, ni derecho laboral alguno, entre muchos derechos que les son restringidos.

Luego, la incorporación de la tecnología al mundo del trabajo que está cambiando su forma de trabajar con aplicaciones, y con la inteligencia artificial.
Además, el trabajo de las plataformas donde se borran los límites conocidos de empleador, empleado y para reescribirlo bajo el lema “se tu propio jefe”, aparece la flexibilidad del tiempo de trabajo. Aunque suele ser engañosa porque muchas veces se terminan realizando jornadas de 12 horas, o trabajando los domingos, o feriados.

Sumado a que los ingresos no alcanzan, lo que genera que las personas tengan más de un trabajo. Lo ideal sería trabajar 8 horas y que los sueldos alcancen para vivir dignamente, pero no sucede.
Es en este escenario, que cada vez más adultos mayores de 65 años vuelvan a incorporarse al mercado de trabajo, y a la par, las y los jóvenes les cuesta cada vez más incorporarse al mundo laboral.

Este mundo laboral se desgrana de la siguiente manera:

Mundo del trabajo. Tasas por grupos de edad y s**o
Población de 14 años a 64 años. Total de aglomerados urbanos. 3er trimestre 2025 .Fuente: EPH - INDEC, actualizados 3° Trimestre del año 2025.
Jóvenes de 14 a 29 años
• Tasa de Actividad: Las mujeres alcanzan el 42% y los varones el 51.8%.
• Tasa de Empleo: Se registra un 36.6% en mujeres y un 45.8% en varones.
• Tasa de Desocupación: Afecta al 12.7% de las mujeres y al 11.7% de los varones.
• Tasa de Subocupación: Se ubica en 15.6% para las mujeres y 10.7% para los varones.

Adultos de 30 a 64 años
• Tasa de Actividad: Sube al 71.6% en mujeres y al 91.6% en varones.
• Tasa de Empleo: Llega al 67.3% para mujeres y al 87.9% para varones.
• Tasa de Desocupación: Baja al 6% en mujeres y al 4% en varones.
• Tasa de Subocupación: Ronda el 14.8% en mujeres y el 8.3% en varones.
Además, que el proceso de las nuevas tecnologías y de informalización generan una ruptura de derechos.
Estamos en un contexto de profundas desigualdades, pero también estamos en un momento donde las mujeres, las trabajadoras, las comunidades organizadas, son quienes están sosteniendo la vida, y eso tiene un valor político, ético y espiritual enorme.

Defender la dignidad del trabajo hoy es defender la dignidad de quienes sostienen la vida todos los días. Es reconocer que el trabajo no puede reducirse a una mercancía, que los cuidados no pueden seguir siendo invisibles, que la comunidad importa, y que la justicia social es un horizonte que se construye con fe, con organización y con solidaridad. Desde mi fe metodista, desde mi experiencia feminista y desde mi compromiso cooperativista, creo que ese es el camino que necesitamos fortalecer, es un camino donde el trabajo sea digno, la vida sea cuidada y la comunidad sea el lugar donde nos sostenemos mutuamente.
A su vez, el metodismo siempre entendió el trabajo como un acto de dignidad y de servicio. Como una forma de contribuir al bien común y, también, como una responsabilidad comunitaria ya que nadie trabaja solo, nadie se salva solo.
Por eso, defender los derechos laborales es defender la vida digna, es defender la posibilidad de que cada persona pueda desarrollar su vocación sin explotación, sin miedo y sin violencia.

Verónica de Luca, para CMEW

Fuentes: INDEC. Evolución de la distribución del ingreso (EPH) (3° trimestre - 2025). Disponible en:https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos3trim25A3FEE1BDDD.pdf
INDEC. Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2021. Disponible en:https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/sociedad/enut_2021_resultados_definitivos.pdf
INDEC. Evolución de la distribución del ingreso (EPH) (3° trimestre - 2025). Disponible en:https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos3trim25A3FEE1BDDD.pdf
El Trabajo sobre los cuidados, (2020). Disponible en:https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/los_cuidados_-_un_sector_economico_estrategico_0.pdf

EN ESTE NUEVO ANIVERSARIO del corazón ardiente de Juan Wesley y en el día de Pentecostés, recordamos esta oración :«Niég...
24/05/2026

EN ESTE NUEVO ANIVERSARIO del corazón ardiente de Juan Wesley y en el día de Pentecostés, recordamos esta oración :
«Niégame cuanto quieras: reputación, fortuna, amigos, salud, pero concédeme el nacer del Espíritu»
Juan Wesley, porción de Oración final de su Sermón «El nuevo nacimiento».

Para Juan Wesley el Espíritu Santo era la «partera» que nos hace renacer en Cristo, que nos despierta a una vida nueva, siguiéndolo a él.
En un nuevo aniversario del corazón ardiente de Aldersgate, somos llamado/as en este nuevo Pentecostés a renacer en Cristo por la fe. A vivir como personas y comunidades en estos tiempos de injusticias, en el fruto del Espíritu Santo: «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio».

Gálatas 5.22-23.

Así sea.

SEGUIMOS COMPARTIENDO LOS APORTES DEL CONVERSATORIO: Los desafíos del trabajo en perspectiva metodista.(que pueden ver e...
21/05/2026

SEGUIMOS COMPARTIENDO LOS APORTES DEL CONVERSATORIO: Los desafíos del trabajo en perspectiva metodista.(que pueden ver en nuestro canal de youtube).En este caso el aporte de Pablo G. Oviedo.
Comienzo con la situación de una mujer de 29 años con tres hijas que vive en una villa de emergencia cercana a una de las iglesias que acompaño y que viene a nuestro comedor. Ella tiene que salir a buscar comida cada mañana con el texto bíblico de Josué 1:8-9 en su corazón y mente: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, porque yo tu Señor y Dios estaré contigo donde quieras que vayas “. Ella era cartonera pero ya hay más cartoneros que cartones y no quiere vender droga ni trabajar para los narcos, entonces sale a buscar comida confiando en Dios, para que sus hijas coman dia a día y puedan seguir en la escuela. El padre de las hijas está padeciendo adicción a dr**as y ella como tantas mujeres, se hace cargo sola de sostener y cuidar a sus hijas. Como me dice mi compañera, que trabaja con mujeres en barrios populares: “hay una invisibilidad de los trabajos de cuidado y domésticos que realizan en su mayoría las mujeres de barrios pobres y en las clases medias”. Esto es un desafío urgente ya que es injusto y les impide vivir también sus propios proyectos vocacionales de vida.

Y lo conecto con el tema de clase social, porque según dice el teólogo metodista Joerg Rieger en su libro Teología en el Capitaloceno : “La estructura de clases del capitalismo, entendida en su forma más pura, es la división entre quienes tienen que trabajar para vivir y quienes viven del trabajo de quienes trabajan para vivir. Una sociedad capitalista se construye de tal manera” (ver porciones de su libro en https://www.religionandjustice.org/ , sitio de la Universidad metodista de Vanderbilt)

Trabajar para vivir y agrego: para sobrevivir. En este nuevo tiempo que vivimos de desigualdad extrema mundial y nacional, donde el 1% de los multimillonarios acumula más riqueza que el 95% de la población mundial ( liderados por 3 grandes gestoras de fondos de inversión, BlackRock, State Street y Vanguard) según Oxfam Intermon( verhttps://www.infobae.com/espana/2024/09/23/), somos llamado/as a recordar nuestra identidad cristiana y metodista en relación al trabajo, a nuestro lugar existencial de vida y el uso de las riquezas y el dinero.
En ese sentido Rieger afirma: “La explotación no es la excepción, sino la regla del capitalismo. No implica necesariamente condiciones laborales inhumanas o una remuneración baja. Explotar significa que, en una economía capitalista, los trabajadores reciben como salario solo una pequeña parte del valor que producen, ya que el resto se apropia privadamente.”. También afirma que la cuestión de las relaciones de clase son el punto de partida adecuado, ya que aborda los aspectos más importantes en el mundo del trabajo y en la vida actual.
Aquí retomo los aportes de Verónica De Luca como cooperativista y de Daniel Bruno desde la historia metodista- que me precedieron en el conversatorio- . Ellos pusieron este tema de la formación de la clase obrera como fundamental, en nuestra identidad metodista.
Seguramente nos preguntamos : ¿Cómo podemos abordar este tema de la clase social y obrera de manera efectiva? Nos topamos con dificultades para instalar este tema de discusión, por la fuerte actitud defensiva y los prejuicios de todas las partes en la sociedad y en las iglesias. No lo abordaremos aquí, pero queda planteado el desafío para más adelante.

Para Juan Wesley, las preocupaciones materiales de las personas eran tan importantes como sus necesidades “espirituales”. Eso lo vemos en sus escritos y en el ministerio del movimiento con los pobres, trabajadores, presos, niño/as de su época. Y no es novedad, ya que las necesidades materiales condicionan nuestra vida, nuestra manera de ver el mundo y de vivir. Además son objeto de gran interés en las religiones abrahámicas. Otra vez Rieger afirma en su libro : “ En la mayoría de las antiguas tradiciones judías, la idea de la salvación no se trata de ir al cielo después de la muerte, sino de llevar una vida feliz y productiva, y varias tradiciones cristianas se han inspirado en esto”.

Por ello afirmamos desde nuestra perspectiva cristiana y metodista que “Dios” no se encuentra solamente en las ideas, en las espiritualidades o en las iglesias, sino en el trabajo de cada persona y en la lucha diaria por la supervivencia. La pregunta entonces es: ¿cómo nos comprometemos para resistir al dios falso dinero- hoy llamado el mercado total- , que nos roba y destruye la vida en abundancia, que Jesús proclamó?
La convergencia de la crisis neoliberal en Argentina y la revolución de la inteligencia artificial que estamos atravesando, nos coloca en una posición de urgencia profética. El trabajo, lejos de ser una mercancía sujeta a la desregulación o un costo a ser optimizado por algoritmos, es el derecho sagrado de todo ser humano a participar en el sustento de la vida y el cuidado de la creación.
Como cristiano/as y metodistas somos llamado/as a ser "conciencia crítica" de la sociedad. Oponiéndonos a todo sistema basado en el egoísmo y la injusticia institucionalizada. Esto implica no solo denunciar la pérdida de derechos en toda reforma laboral que se proponga, sino también proponer marcos éticos claros, para que la transición digital sea inclusiva y no una herramienta de nuevo colonialismo y explotación.
En esa línea, Wesley en sus sermones sobre la mayordomía aclara que trabajar es un mandato y un derecho bíblico, pero con un sentido claro : para adorar a Dios y ser felices.
Según Wesley, la humanidad experimentó la «verdadera felicidad» en el Jardín del Edén antes de la caída. En un estado libre del pecado, la «felicidad en el amor de Dios» en todas sus formas «fluía naturalmente», incluyendo una profunda felicidad con la creación misma. Wesley afirma que la felicidad de Adán y Eva –que nos representan a todo/as en el relato- en el jardín «aumentó gracias a todo lo que lo rodeaba. Contempló, con un placer inefable, el orden, la belleza y la armonía de todas las criaturas; de toda la naturaleza animada e inanimada; la serenidad de los cielos; el sol brillando con esplendor; la dulce y variada vestidura de la tierra; los árboles, los frutos, las flores y el murmullo de los arroyos». En este estado, la ley divina, que expresa el carácter mismo de Dios, fue dada a la humanidad como condición para nuestra perseverancia en la santidad y la felicidad. Eso nos recuerda que muchos trabajadores de su tiempo migraban del campo a las fábricas de las ciudades y perdían la conexión con la tierra y sus familias. Así perdieron la felicidad y fue una de las razones del alcoholismo creciente, la anomia y el vacío existencial que sufrían.

En conclusión, la dignidad del trabajo hoy se defiende afirmando que el Reino o Misión de Dios- su proyecto de vida plena para toda su creación- es parte del renacer a la vida nueva en Cristo y está marcada por la justicia social y ecológica global. Como nos recuerdan los profetas del Antiguo Testamento, ella es la única base para una paz verdadera y duradera. Wesley se preocupó profundamente al ver al final de su vida que los metodistas «con pocas excepciones» se enriquecían y al mismo tiempo menguaban en gracia, a medida que aumentaba su riqueza. A aquellos metodistas, Wesley imploró:
“El Señor de todo… preguntará: ‘¿Cómo empleaste los bienes materiales que deposité en tus manos…? ¿De qué manera empleaste ese talento integral, el dinero?’ [Primero] satisfaciendo tus propias necesidades razonables, junto con las de tu familia; luego devolviéndome el resto, a través de los pobres, a quienes había designado para recibirlo”….: “¿Qué camino podemos tomar entonces… para que nuestro dinero no nos hunda en el más profundo in****no? Hay un camino, y no hay otro bajo el cielo. Si quienes ‘ganan todo lo que pueden’ y ‘ahorran todo lo que pueden’ también ‘dan todo lo que pueden’, entonces, cuanto más ganen, más crecerán en la gracia y más tesoros acumularán en el cielo”.( citado en Rueben P. Job, A Wesleyan Spiritual Reader, A.press, Nashville, 1998, p. 32, traducción propia)

En síntesis, para Juan Wesley -con las limitaciones de pensamiento de su tiempo- la medida de cualquier sistema económico y laboral no es la acumulación, sino que debe ser la justicia social, calidad y dignidad de vida que proporciona, permitiendo que todas las personas compartan el descanso y la recreación como parte de su destino común.
Pablo G. Oviedo para CMEW

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