PROPUESTA DE LA CATEDRA
FUNDAMENTOS IDEOLOGICOS
Todo proceso de enseñanza de una disciplina debe estar encuadrado en una concepción ética que sirva de marco constante de referencia tanto para el educador como para el educando y que posibilite fijar con claridad los objetivos y los medios para lograrlos. Es por eso que considero necesario explicitar algunos conceptos básicos que sirven de encuadre a nuestra cátedra para la enseñanza de la disciplina “Arquitectura”, insertada en el marco de nuestra Universidad Nacional. Universidad
Considero a la Universidad Nacional de Buenos Aires como un organismo autónomo que debe estar fuertemente insertado en el medio que le dio su origen, “su medio”. Por lo tanto nuestro trabajo de análisis, investigación y producción debe estar destinado prioritariamente a su área de influencia: Región Metropolitana. Hay un costo que la sociedad paga por cada uno de nosotros, por lo tanto, en esta etapa crítica de nuestro desarrollo económico, es necesario nuestra toma de conciencia en cuanto a que la “elaboración de conocimientos” producido en nuestro ámbito se vuelque como contribución a los problemas de nuestra sociedad, dentro de un concepto de creatividad “en la administración del recurso escaso”. Arquitectura
La arquitectura es una de las actividades que ha acompañado al hombre desde su origen y que lo seguirá haciendo mientras éste mantenga aún la mínima necesidad de resguardo y cobijo. Por lo tanto entiendo por arquitectura la disciplina destinada a servir al hombre, ayudando a “desarrollar su hábitat físico” con vistas al pleno desarrollo de su vida. Entendiéndose este concepto en un marco global que incluye lo humanístico y lo técnico. Así la arquitectura está al servicio del hombre – en tanto individuo y sociedad – para resolver desde sus necesidades básicas de abrigo, protección, hasta aquellas más amplias como son las sociales, culturales, recreativas, religiosas, productivas, etc. El arquitecto
Dentro del encuadre anterior, concibo al arquitecto como un individuo de esa sociedad que ha desarrollado sus dones y sus capacidades - ayudado por esa sociedad – para servir idóneamente a la misma. Y este concepto de servicio involucra, para el arquitecto, tanto la responsabilidad de participar activamente en el desarrollo de su hábitat como así también una actitud de humildad que toda concepción de servicio lleva implícita. Desarrollar su hábitat significa ayudar al hombre a preservar, reinterpretar y enriquecer su acerbo histórico, cultural y social para adaptarlo a una realidad siempre cambiante. Dentro de este concepto no tiene cabida el “arquitecto todopoderoso”, aquel que con su arquitectura pretende imponer cambios a su sociedad, sino aquel que con su bagaje de capacidades está dispuesto a acompañarla en el camino, ayudándola a abrir nuevos horizontes. La Cátedra
Es el ámbito donde se produce el proceso de aprendizaje y elaboración de conocimientos. Aprender significa modificarse integralmente, por lo tanto concebimos al acto de aprender como algo que modifica, - enriqueciéndolos mutuamente -, tanto al alumno como al docente. Así concebida, la cátedra se perfecciona a través de la participación activa de los docentes y alumnos que la componen. Participación que debe darse en un marco de libertad y pluralismo ideológico, respeto entre todos sus integrantes, trabajo no especulativo y reconocimiento de roles.