Coach Ontológico ICF UBA - Transformación Personal & Profesional

Coach Ontológico ICF UBA - Transformación Personal & Profesional

Compartir

Las Conversaciones de Coaching se desarrollan en el ámbito de extrema confidencialidad. El Coach se desafía y desafía a la otra persona.

Acompaño a personas y equipos en procesos de Coaching Ontológico para que conecten con su potencial y generen resultados que marquen una diferencia en su vida y trabajo. El desafío del Coach radica en cuestionar, preguntar y buscar las causas de una situación o estado de ánimo y a partir de ese punto facilitar su capacidad de acción.

08/06/2026

El orgullo no siempre se ve como arrogancia.

A veces se ve como alguien que nunca pide ayuda.

Que siempre puede. Que siempre resuelve. Que siempre carga un poco más.

Hasta que un día se rompe.

Y nadie entiende cómo pasó.

Porque desde afuera parecía fuerte.

Pero hay una trampa en eso.

Muchas personas no cargan todo solas porque sean fuertes.

Lo hacen porque les cuesta confiar. Porque les cuesta mostrarse vulnerables. Porque les cuesta admitir que no llegan.

Entonces dicen:

"Ya lo resuelvo."

"Está todo bien."

"No quiero molestar."

Y mientras tanto se van agotando en silencio.

Pero hay algo incómodo que casi nadie dice:

pedir ayuda también requiere coraje.

Porque implica reconocer límites. Aceptar que no controlás todo. Y arriesgarte a que el otro vea una parte tuya que preferías ocultar.

Y no, la autosuficiencia no siempre es un problema.

Todos necesitamos autonomía.

La tensión aparece cuando la independencia se transforma en aislamiento.

Pregunta incómoda:

¿cuántas veces dijiste "puedo solo"...

cuando en realidad necesitabas una mano?

Si esto te hizo ruido, me interesa leerte.

30/05/2026

La procrastinación tiene mala fama.

Y a veces con razón.

Pero no siempre es pereza.

Muchas veces es miedo.

Miedo a equivocarte. Miedo a exponerte. Miedo a descubrir que no eras tan bueno como creías.

Entonces aparece una frase peligrosa:

"Lo hago mañana."

Y mañana trae otro mañana.

Y otro.

Hasta que la tarea deja de ocupar tiempo…

y empieza a ocupar espacio mental.

Porque lo postergado no desaparece.

Te acompaña. Te persigue. Te desgasta.

Y no, esperar no siempre está mal.

Hay momentos donde frenar es inteligencia.

La tensión aparece cuando ya no estás esperando el momento correcto…

estás evitando el momento incómodo.

Porque hay una verdad difícil de aceptar:

muchas veces no procrastinamos para evitar el trabajo.

Procrastinamos para evitar cómo nos sentimos al hacerlo.

Pregunta incómoda:

¿qué proyecto, conversación o decisión seguís postergando…

y de qué te está protegiendo realmente esa demora?

Si esto te encontró, me interesa leerte.

26/05/2026

La autoexigencia tiene buena prensa.

Parece disciplina. Compromiso. Ambición.

Hasta que un día te das cuenta de algo incómodo:

nunca alcanza.

Terminás algo… y en vez de sentir orgullo, sentís alivio.

Porque tu cabeza ya está corriendo hacia la próxima meta.

Y entonces vivir empieza a parecerse más a rendir examen… que a existir.

Lo más agotador no es trabajar mucho.

Es sentir que tu valor depende de cuánto producís.

Que descansar es culpa. Que frenar es perder tiempo. Que equivocarte te vuelve insuficiente.

Y no, la exigencia no siempre es enemiga.

A veces te ordena. Te hace crecer. Te saca de la mediocridad.

Pero hay una frontera peligrosa:

cuando ya no avanzás por deseo de construir…

sino por miedo a no valer lo suficiente.

Ahí la exigencia deja de impulsarte.

Empieza a castigarte.

Y hay algo más incómodo todavía:

muchas personas admiradas por “disciplinadas”… en realidad viven aterradas de detenerse.

Pregunta incómoda:

si mañana dejaras de lograr cosas por un tiempo…

¿seguirías sintiendo que merecés respeto?

Si esto te pegó, me interesa leerte.

26/05/2026

La necesidad de aprobación no siempre se nota.
A veces parece educación. Empatía. Madurez.
Hasta que un día te descubrís agotado…
porque pasaste años diciendo: “sí” cuando querías decir: “no”.
Y lo más peligroso no es mentirle al otro.
Es acostumbrarte tanto, que terminás mintiéndote a vos también.
Empezás a medir cada palabra. Cada decisión. Cada opinión.
No para expresarte.
Para no incomodar.
Y lentamente, tu personalidad deja de construirse desde la verdad… y empieza a construirse desde la aceptación.
Pero hay algo incómodo que casi nadie dice:
la aprobación es adictiva.
Porque el aplauso calma. La validación anestesia. Y pertenecer da sensación de seguridad.
Aunque el precio sea desaparecer un poco más cada día.
Y no, el problema no es adaptarte.
Toda relación requiere adaptación.
La pregunta es otra:
¿cuánto de vos tuviste que amputar para seguir siendo querido?
Porque hay vínculos que no aman quién sos.
Aman lo fácil que sos de manejar.
Y romper esa cadena duele.
Duele cuando decepcionás. Cuando ponés límites. Cuando dejás de actuar el personaje que hacía sentir cómodos a todos.
Pero también ahí empieza algo raro:
el alivio.
Pregunta incómoda:
¿cuántas decisiones de tu vida nacieron del deseo… y cuántas del miedo a no ser aceptado?
Si esto te tocó una fibra, no hace falta que expliques demasiado. Pero me interesa leerte.

17/05/2026

La comparación empieza como referencia.

Pero termina como prisión.

Primero admirás.
Después medís.
Después dudás.

Y sin darte cuenta,
tu vida empieza a perder nitidez.

Porque ya no preguntás: “¿qué quiero yo?”

Preguntás: “¿por qué ellos sí… y yo no?”

Y ahí cambia todo.

Tu proceso deja de importarte.
Tu ritmo parece insuficiente.
Tu historia empieza a sentirse atrasada.

Y no, compararse no siempre es malo.
A veces inspira.
A veces orienta.

Pero ahí está la tensión:

¿esto te impulsa…
o te está destruyendo en silencio?

Porque hay una trampa muy precisa:

comparás tu vida completa
con la parte editada de otra persona.

Y desde ahí, siempre perdés.

Pregunta incómoda:
¿cuánto de lo que perseguís hoy
realmente lo querés…
y cuánto nació de mirar demasiado al costado?

No necesitás correr la carrera de otro.
Necesitás dejar de abandonar la tuya.

Si te hizo ruido, ya sabés por qué.
Y si no querés decirlo acá, escribime por privado.

12/05/2026

La culpa empieza como conciencia.

Pero puede terminar como identidad.

Primero pensás:
“me equivoqué”.

Después:
“hay algo mal en mí”.

Y ahí cambia todo.

Porque ya no aprendés.
Te castigás.

Volvés a la escena.
La repetís.
La revivís.

Como si sufrir suficiente pudiera cambiar el pasado.

Y no, no toda culpa es inútil.
Algunas aparecen porque sí hiciste daño.
Porque sí hubo responsabilidad.

Pero ahí está la tensión:

¿esto te está ayudando a reparar…
o solo te mantiene condenado?

Porque la culpa prolongada tiene algo engañoso:

parece profundidad moral…
pero muchas veces es inmovilidad.

Pregunta incómoda:
¿qué parte de tu sufrimiento actual
realmente ayuda a alguien?

No se trata de justificar lo que hiciste.
Se trata de dejar de usar el castigo como única forma de conciencia.

👉 Te leo en comentarios.

08/05/2026

⛓️ SERIE 5: LAS CADENAS INTERNAS

​El peso que nosotros mismos forjamos.

​A diferencia de un muro que bloquea el camino o una sombra que nos persigue, las cadenas son distintas: nosotros mismos soldamos cada eslabón.

​No son obstáculos externos. Son mecanismos invisibles que llevamos puestos y que, día tras día, limitan:

​Nuestro paso hacia lo nuevo.

​Nuestra capacidad de respirar con calma.

​Nuestra libertad para elegir quiénes queremos ser hoy.

​Esta nueva serie no es solo una observación, es un viaje hacia el desmantelamiento. Vamos a entender cómo dejamos de ser prisioneros de nuestras propias construcciones internas.

​¿Estás listo para soltar el peso que vos mismo forjaste?

04/05/2026

LaTrampa de la Autoexigencia!

27/04/2026
¿Quieres que tu escuela/facultad sea el Escuela/facultad mas cotizado en Buenos Aires?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Localización

Teléfono

Dirección


Buenos Aires
1431