Con apenas 4 años su padres la enviaron a estudiar ballet impulsando su primer contacto con el baile y el movimiento. Luego estudió en en la Escuela Nacional, donde obtuvo el título de Maestra de Danza Clásica y Contemporánea. Continuó su formación en el Profesorado de Danzas y en la Carrera de Intérprete de Danza Contemporánea en la UNA (Universidad Nacional de Arte)
Además de la pasión por el movimiento su intelecto inquieto y vocación humanística la llevó al mundo académico e ingresó en la UBA (Universidad de Buenos Aires) donde se recibió de Licenciada en Psicología. Casi terminando sus estudios universitarios, descubrió el Tango y se reencontró con la danza: lo que comenzó como un hobbie, poco a poco, terminó convirtiéndose en su pasión. Durante los primeros 4 años se sumergió en el mundo del tango como milonguera, aprendiendo sus primeros pasos directamente allí, en la pista de baile durante las noches porteñas. Recién un par de años después, ya bailando, comenzó a perfeccionarme tomando distintas clases y cursos. Y poco a poco su vida profesional se orientó nuevamente a la danza y, en particular, al tango. Hechos de su vida personal la llevaron a tomar la decisión de seguir el camino de su corazón y así fué como el Tango pasó a ser algo indispensable, llevándola a tomar la decisión de dedicarse a eso que tantas gratificaciones le da:
¨Bailar Tango me hace feliz, me conecta con mi esencia, me da tranquilidad¨
¨Lo mas maravilloso es que además del bailar tango, amo enseñarlo, me apasiona dar clases, y disfruto enormemente de los progresos de mis alumnos. Mi objetivo es que mis alumnos no solo aprendan a bailar tango, quiero que bailen bien y que se sientan bien. Hay un aspecto del tango que resulta sanador y de gran aprendizaje en la vida y es un aspecto que
tengo muy en cuenta cuando doy clases. Quiero que se lleven algo más que un paso o técnica, me interesa dejarles un aprendizaje que por medio del baile puedan transpolar a sus vidas¨
En 2012 conoció a su primer compañero de baile, Pablo Ponce, con él realizó sus primeras exhibiciones en distintas milongas de Buenos Aires y dió sus primeras Clases Tango en Escuelas de Arte y Centro Culturales Porteños. En 2013, tras quedar seleccionada en una audición, ingresó a la Escuela DNI Tango, donde formó parte de los ensayos de la compañía y fue parte del staff docente durante 9 meses. Luego de DNI, sintió que su búsqueda debía continuar y comenzó a formarme con distintas parejas de bailarines referentes del momento y con grandes Maestras del tango en Buenos Aires. En noviembre del 2013 junto a un grupo de amigos bailarines, nació un nuevo proyecto que hasta el día de hoy continua creciendo. Con Rocío Lequio, Bruno Tombari, El Chino Necchi y Santiago Mazzanti comenzaron a organizar la Mandrilera Milonga, un espacio relajado para milonguear, donde también da las clases para principiantes junto al Chino Necchi. En 2015, recibió una propuesta de Mariangeles Caamaño (una de las bailarinas a la que siempre admiró) y comenzó a dar Clases Regulares de Tango y Técnica para Mujeres junto a Mariangeles Caamaño. Proyecto al que llamaron “Tango Singular" con el objetivo de resaltar y profundizar en la búsqueda de lo particular en el baile de cada mujer. También dió clases para principiantes junto a Flaqui Figueroa en Viva la Pepa Milonga. Y clases grupales para principiantes e intermedios junto a Gaby Mataloni en un proyecto al que llamaron DaleTango. Durante el 2015-2016 bailó y enseñó junto a Pablo Alvarez, con quien realizó exhibiciones y compartieron clases y seminarios para alumnos intermedios y avanzados. Actualmente, continúa como organizadora y profesora en la Mandrilera Milonga, dictando clases de tango y Técnica para Mujeres, mas numerosas clases grupales y privadas tanto a alumnos porteños como extranjeros.