24/10/2024
¡Memoria de caracol! 🐌
Para controlar a un enemigo es importante tener información sobre él y conocer sus fortalezas y debilidades. Primavera + calor + lluvia = ¡Babosas y caracoles! Aquí su perfil: ambos son moluscos gasterópodos. Los caracoles poseen un caparazón y las babosas, no. Son animales nocturnos y su actividad varía de acuerdo a la estación del año. Más humedad, más actividad. En los inviernos suaves sobreviven las babositas jóvenes y los huevos, lo cual implica una primavera con babosas y caracoles merodeando la huerta. Si llueve, ambas especies, salen también de día. Estos moluscos tienen un excelente olfato y sentido del gusto, virtudes indispensables para encontrar el alimento y reconocer si no es tóxico. También son muy memoriosos de los lugares dónde se encuentran sus plantas predilectas y repiten las rutas sin inconvenientes. Sus desplazamientos, en general son cortos. No más de 2 o 3 metros desde el lugar que utilizan de refugio y normalmente se desplazan sólo medio metro. Estos lugares dónde se guarecen durante el día cumplen estos requisitos: no llega la luz del sol, son húmedos y frescos. ¡Pueden comer hasta la mitad de su peso por noche!
Su debilidad
La característica más destacable a saber para quien tiene una huerta es que aman el olor de la malta fermentada. La pasión llega al extremo de lanzarse y sumergirse en ella. Y por este motivo, la forma más simple de atraparlos es con “la trampa de cerveza”. Su afición por los lugares oscuros y húmedos se siente recompensada al encontrar pedazos de tejas, macetas rotas o maderas dónde debajo de ellas se colocan cáscaras de naranja o papa. Por la noche irán a comer y refugiarse. A la mañana, al encontrarlos, se los traslada a la pila de compost a continuar con su vida normal de molusco terrestre. 🐌