10/09/2016
Laboratorios del buen vivir y producir.
El mundo está cambiando y las formas de vivir y producir mutan a una velocidad que la humanidad nunca antes había experimentado. Quienes estamos vivos necesitamos sintonizar con el actual estado de cosas. Esto nos interpela tanto en la vida privada como en la laboral.
Las empresas son organizaciones en las que todos sus integrantes (desde el presidente al portero) somos personas cuyas formas de ser y hacer fueron formateadas desde modelos y paradigmas heredados de condiciones históricas ya superadas.
En las ultimas décadas la tecnología prácticamente ha acabado con el trabajo repetitivo de la era industrial y actualmente las actividades productivas requieren de una participación más creativa y responsable de todos los implicados en el proceso productivo. Adecuarnos y afirmarnos en estas nuevas condiciones de posibilidad será imposible si no ayudamos a generar cambios en las maneras de ser y hacer de las personas que estamos comprometidas en esos procesos. Las empresas que atiendan esta cuestión se fortalecerán y las que no lo hagan se debilitaran.
Para los desafíos productivos de hoy son importantes no sólo el bienestar físico de los trabajadores, sino también su bienestar anímico y emocional. Bienestar, el entusiasmo y alegría de vivir son la fuente vital de la energía creadora que hoy es la principal fuerza productiva de las personas. Es por eso –y por el valor existencial que cada uno coseche de esos cambios- que las organizaciones productivas requieren del cuidado de la vida y de la felicidad de las personas que las integran. Y también por eso es que la vida y la felicidad de los trabajadores es una cuestión que atañe también a las empresas.
Atender este aspecto de las estrategias productivas requiere nuevos diseños estratégicos y organizacionales, lo cual, a su vez, requiere de nuevas ideas y actitudes en los lideres. Ellos son quienes primero necesitan iniciar este camino orientado al cuidado de su propia vida.
Es en el cuidado de la vida de quienes integran las organizaciones donde deben arraigar formas de ser y hacer que requieren y posibilitan las nuevas condiciones de posibilidad. Desde allí emanara la energía para crear e innovar .
Somos muchos entre nosotros los que ya aspiramos a cultivar mejores maneras de vivir y producir, pero aún es muy débil nuestra claridad y capacidad operativa en eso. Necesitamos aliarnos con otros con quienes compartimos la existencia y la tarea, para crear un ámbito de elaboración de ideas, estrategias, posicionamientos actitudinales y acciones, capaces de hacer de esa pulsión, aún casi ciega, una fuente de diseño y cultivo de nuevas maneras de ser y hacer.
Pensar juntos con otros nos ayudará a cada uno a dar forma a lo nuevo que buscamos en nuestras propias experiencia. Necesitamos y deseamos volvernos sujetos capaces de encarnar y experimentar lo que hoy es sólo un deseo confuso o una necesidad difusa: VIVIR Y TRABAJAR CON MAYOR ALEGRIA, POTENCIA Y CREATIVIDAD.
Y esto vale tanto para los ámbitos privados de nuestra existencia como para las maneras de trabajar y ser empresa.
ESTE ES EL OBJETIVO DE LOS LABORATORIOS DEL BUEN VIVIR Y BIEN PRODUCIR.
Leopoldo Kohon