19/09/2022
👩🏫Hace un tiempo que fui a observar clases en una Escuela Waldorf de Gran Buenos Aires. Ya había visto antes, entre ranuritas y ventanitas cómo ocurría la magia, pero cuando entré a un aula aquel lunes... la magia ocurría ante mis ojos en pantalla grande, full HD.
😲La maestra cantó, habló, adivinó, describió, preguntó, disfrazó a sus alumnos y, ellos su vez, corrieron, saltaron, bailaron al lado de ella. ¡Todo en inglés!
😌Claramente, ese nivel de compenetración requiere tiempo, ritmo, confianza y toneladas de amor entregadas a través de los años.
🤔A pesar de haberlo presenciado con ojos, oídos, manos, y todos los demás sentidos que tenemos (12, según R.S.) tuve que preguntarle a la maestra, casi ingenuamente: Bueno, maestra, Si usted tuviera que decirme qué hacen o qué aprenden los niños en el primer ciclo (1°, 2°, 3° de primaria) ¿Qué me diría?
🗣Clara e inmediata la respuesta fue: "¡Ellos juegan!" Nada más y nada menos.
🤷♀️Y es que eso hace un niño que está aprendiendo sus primeras palabras. Mientras lo rodean los sonidos de su idioma, juega y retoza en un ambiente, idealmente, sano y a salvo.
Su madre lo guía, le juega y lo alimenta, mientras las fuerzas formativas de su idioma lo preparan para, cerca de los 3 años, más o menos, empezar a desarrollar su expresión oral.
🙋♀️En los 3 primeros años de la primaria, en que los niños que están aprendiendo una lengua extranjera, deberían simularse las condiciones de ese primordial aprendizaje; proceso formativo que ocurre silente en el interior del alma del niño.
👩🏫Gracias a la experiencia que de allí obtuve, hoy puedo con más claridad y consciencia llevar a mi salón de clase una enseñanza más acorde a lo que mis estudiantes necesitan y no tanto a lo que las exigencias o el currículum me exigen.