30/11/2024
ARA - SALUD
El grupo de pasajeros sube al micro de larga distancia con destino a Tucumán sabiendo que el viaje durará unas 24hs, pero desconociendo que los choferes no han descansado más de 4hs en el último día y medio.
Los gendarmes suben en Santiago del Estero, al micro que los llevara a Jujuy. Van informados por su superior, que van a repartir palos y tal vez balas de goma, pero sin siquiera pensar en la posibilidad de que los neumáticos de uno de sus micros, esté a punto de estallar.
Los trabajadores del subte de las líneas B, C y E iban a trabajar, sabiendo que sus tareas eran insalubres, pero desconociendo la presencia de altos niveles de asbesto y las consecuencias letales en la salud de quienes se exponen.
La ex periodista y ex legisladora por la ciudad concurre a un sanatorio muy muy caro y prestigioso, sabiendo en que consiste la video.endoscopía digestiva y sus riesgos. Pero sin sospechar que el endoscopio tenía el número de serie limado y un mantenimiento inadecuado.
La tripulación de marinos se persignó y subió a su submarino. Conocedores ellos de su deber patriótico en defensa de los intereses del país, pero no del pésimo estado de mantenimiento de sus sistemas, ni que el ARA SAN JUAN llevaba ya 44 meses sin una revisión general.
Todos los días, en todo el país, miles de enfermeras inician su jornada laboral sabiendo que no tienen, ni tendrán las condiciones adecuadas para brindar cuidados de calidad. Que van a trabajar como pueden y no como deben. Que no van a contar con los insumos suficientes, ni con ayuda en sus tareas. Que las instalaciones edilicias no son seguras. Que en caso de alguna agresión a su persona, se encuentran a la buena de Dios.
En toda la Argentina y en los 3 subsistemas de salud, los pacientes y sus familiares que ingresan a un servicio de Emergencia, o Pediatría, Cirugía, Clínica, Geriatría, Traumatología, Cardiología u Obstetricia, lo hacen sin saber que en el servicio faltan enfermeras para la cantidad de pacientes internadas. Por lo tanto no pueden imaginar ni dimensionar los riesgos que “eso” acarrea. Y cuando se enteran o se dan cuenta, se alarman mucho.
Sin saber que la enfermera que parece insegura en Pediatría, es de Terapia de adultos: que nunca trabajó con niños, y que fue “sacada” contra su voluntad por su supervisora, para atender “como pueda”, según sus palabras.
O que la enfermera que atiende en clínica, tiene una residencia en Pediatría además de muchas capacitaciones; y hace 4 años está pidiendo el Pase a Pediatría y sus jefas no se lo otorgan
Sin saber que la enfermera, debido a los bajos salarios tiene dos empleos y se desempeña como sostén y jefa de hogar, y que aunque no le importe su suerte, esa circunstancia aumenta exponencialmente el riesgo de iatrogenias, o inobservancias de signos de alarma que ponen en peligro la salud y la vida.
Sin sospechar que el nivel de violencia laboral que sufren las enfermeras que lo atienden, las tiene alienadas y con ataques de pánico. Que su estabilidad laboral pende de un hilo, y su subsistencia y la de sus hijos del trabajo.
Las familias acuden al Vacunatorio, desconociendo que la enfermera trabaja de pie durante muchas horas. Que viaja en bondi casi 2 horas de ida y otras 2 de regreso a su casa. Que apenas puede desayunar o almorzar por la excesiva demanda.
Todos los días, 24.7; y en cada Sala de internación, Hospital de día, Terapia, Guardia, Neonatología, Unidad Coronaria de nuestro país, la calidad de atención depende fundamentalmente de la atención del personal de enfermería. Todos los abusos e incumplimientos patronales la deterioran y horadan. Y si las condiciones no son las adecuadas, las consecuencias las pagan las personas internadas o atendidas en el sistema de salud, (infecciones, secuelas, muertes) y también las enfermeras.
La prueba de eso es que fueron las enfermeras, en la reciente pandemia, las principales víctimas fatales de esos abusos e incumplimientos. Las extensas jornadas laborales, la falta de EPP en cantidad y calidad requerida, y la falta de prevención fueron las principales causas de la altísima morbi-mortalidad.
La ley Nacional de ejercicio de la Enfermería estableció en 1991 las normativas para ejercer la profesión. Desde entonces los regímenes laborales en los sistemas públicos, privados y de obra social; debieron adaptarse a la Ley de Ejercicio. Que por ejemplo establece jornadas laborales diarias de 6hs en las áreas críticas. Sin embargo, en todas las leyes y reformas laborales en el estado impusieron regímenes y jornadas laborales que adaptaron el ejercicio de la profesión, a las pretensiones patronales en el sector privado, y gubernamentales en el sistema público. Debido a eso las jornadas laborales diarias que cumple enfermería en las áreas críticas de muchas instituciones llegan hasta 12 y 14hs los días sábados domingos y feriados. Y de 10hs en las noches.
El gobierno de Jorge Macri realizó un manotazo de ahogado, para frenar un proyecto que planteaba la Inclusión a la 6035 de las licenciadas en Enfermería. Volvió a maquillar la Zanahoria, o mejor dicho la carrera trucha llamada CAPE; y logro su sanción: con la compra, y/o panquequización desinteresada de 6 lesgisladores/as del bloque Radical Evolución, y una Legisladora socialista que se abstuvieron, y de 4 legisladores de Milei (LLA) que votaron la CAPE Maquillada.
Los 27 que votaron la ley que pretende perpetuar la discriminación y exclusión, más los 7 que se abstuvieron de rechazarla, saben que cometieron una canallada. Los bestiales policías que nos golpearon y gasearon, lo mismo.
Pero lo que no saben, es que ellos y sus familiares también tienen un pasaje abierto a futuro, A BORDO DEL ARA – SALUD.