02/12/2024
TALLER: TERAPIA FLORAL EN LA HIPOCONDRÍA. Una mirada diferente en su tratamiento.
Jueves 12 y 19 de diciembre – 18 a 20hs. – online - por Zoom.
Inscripción e informes solo a: Wpp +54 9 11-3174-9722 [email protected] - [email protected]
Un breve recorrido sobre los temas que desarrollaremos.
En este taller, presentaremos información actualizada y un novedoso enfoque a considerar desde la clínica floral, para el abordaje de este cuadro.
Está dirigido a terapeutas florales que, conozcan el sistema del Dr. Bach, (aunque se incluirán esencias florales de otros sistemas) y a quienes utilicen disciplinas afines, que deseen interiorizarse sobre otras posibilidades de tratamiento holístico.
A nivel mundial, una de cada diez consultas que los médicos clínicos atienden en sus consultorios corresponde a cuadros de hipocondría.
Es decir, a personas que creen padecer una dolencia o enfermedad a partir de una interpretación errónea de sus propias sensaciones corporales que asumen como síntomas de una patología.
Este trastorno también conocido como la “enfermedad imaginaria”, provoca en los pacientes la permanente consulta médica ante la interpretación de diversos síntomas como un dolor de cabeza, malestar estomacal, una mancha en la piel o palpitaciones que el hipocondríaco interpreta de manera errónea como signos de una enfermedad grave o terminal.
Todavía hoy, hay quienes confunden a la hipocondría, con una enfermedad psicosomática, concepto que delimitaremos con claridad durante el desarrollo de este taller, como, asimismo, veremos los distintos diagnósticos diferenciales.
Lo que ocurre en la hipocondría es una desorbitada preocupación por padecer enfermedades que o no se tienen, o, teniéndolas, no justifican semejante preocupación. Las cavilaciones se basan en pequeñas sensaciones físicas vagas e imprecisas.
La inmensa preocupación del paciente hipocondríaco genera mucha angustia y suele llevar al descuido de diferentes actividades que la persona antes realizaba con normalidad. Ejemplo: abandono del trabajo, desatención a la vida de pareja por estar más centrado uno en sus propias sensaciones.
La persona hipocondríaca está muy metida en el rol de enfermo, es decir, centra la mayor parte de su vida en la vivencia de estar enfermo. Aunque la hipocondría como trastorno es independiente de la ansiedad y la depresión, muchas veces aparece junto a ellas.
El diagnóstico diferencial sirve para hacer una correcta valoración de una enfermedad con respecto a otras parecidas, con las que pudiera confundirse o solaparse. Es una valoración clínica que
corresponde exclusivamente a los especialistas, en ningún caso a los pacientes.
Un ejemplo de diagnóstico diferencial. Trastornos de ansiedad: en el trastorno por ansiedad generalizada puede haber preocupación por padecer una enfermedad grave, pero ésta es sólo una de las preocupaciones, que pueden incluir otras temáticas.
En la hipocondría todos los pensamientos están centrados solo en una enfermedad grave.
Las preocupaciones hipocondríacas pueden desencadenar ataques de pánico, pero sólo se diagnosticará trastorno de pánico cuando estos ataques sean recurrentes e inesperados.
Otro ejemplo de diagnóstico diferencial: En la fobia específica a las enfermedades la persona tiene miedo sobre todo a la posibilidad de llegar a padecer alguna enfermedad, en cambio en la hipocondría hay preocupación por padecerla ya.
En medicina esta enfermedad tiene una mala aceptación y entendimiento, ya que la relación médico-paciente se va deteriorando. El paciente no está satisfecho con las explicaciones médicas que le dicen que no tiene ningún problema físico o que es un enfermo imaginario.