26/08/2021
Empecemos por la punta de este enorme iceberg!
La imagen que tenes de vos mismo/a no está genéticamente determinada, es APRENDIDA.
Desde que llegaste a este mundo, fuiste almacenando información a partir de tu experiencia social, que se fue guardando en la memoria de largo plazo en forma de creencias y teorías.
Todas las relaciones que fuiste estableciendo con el mundo desde que naciste, desarrollaron en vos una idea de "cómo crees que eres" frente a los fracasos y éxitos, los miedos e inseguridades, las sensaciones físicas, los placeres y disgustos,, los castigos y los premios, el amor y el rechazo (y un gran etcétera)
Todas esas experiencias confluyeron y organizaron una imagen interna sobre tu propia persona: tu Yo, tu amor propio, tu autoesquema.
Si aprendiste a configurar tu amor propio de forma negativa, es necesario que te enseñes a vos mismo/a nuevas creencias, una nueva forma de autopercibirte.
Y claro... cuesta! Porque nuestra naturaleza nos lleva más a confirmar, que a refutar las creencias que almacenamos en nuestro cerebro por años.
¿Pero se puede REconstruir el amor propio para que sea positivo? SIN LUGAR A DUDAS, SI.