07/08/2026
Hoy le di el alta a un paciente que acompaño desde muy chiquito 🤍👏🏻🧠
Y me quedé pensando en algo que me dijo la familia, que resume perfecto lo que es la neurología infantil bien hecha: en todos estos años, urgencias reales hubo pocas, dos o tres, por suerte. Pero consultas hubo muchísimas. Algunas con mucho fundamento, otras “de mamá preocupada” (que también tienen fundamento, siempre). Y la clave no fue solo estar en la emergencia. Fue estar en cada una de esas consultas del medio.
Eso es lo que casi nadie ve de la neurología infantil: el trabajo no es apagar incendios. Es sostener, seguir de cerca, ajustar a tiempo, para que los incendios, en lo posible, ni siquiera empiecen.
Cuando una familia se siente acompañada desde el día uno, cambia todo, bajan los picos de angustia, se toman mejores decisiones, y sobre todo. Se llega al día del alta. Ese día, para mí, sigue siendo una emoción enorme cada vez.
Gracias a cada familia que confía en este proceso, incluso cuando no hay nada urgente que resolver. Esa confianza sostenida en el tiempo es, literalmente, el tratamiento 💙