01/08/2025
Hoy cierro una etapa en mi vida, y paso a otra, trascendental, de maestra a jubilada. Muchas son las fotos publicadas pero no hacen honor totalmente a lo vivido. Desde el primer día en que entré al aula vacía hasta hoy, que me encontré con una ex alumna en un laboratorio, no he tenido más que buenas vivencias. Doy las gracias en primer lugar a la persona que creyó que yo podía ejercer ese precioso cargo y que me insistió por años, a la compañera que me dijo en mi primer día de escuela: “quédate al lado mío que te voy a enseñar como hacer el registro y anótate en los actos conmigo”, cosas que para mí eran chino básico, a todos mis compañeros docentes, a los auxiliares, a los secretarios y secretarias, a la vice, a los directores y directoras de las escuelas en las que trabajé y por supuesto a las supervisoras y a mis colegas. Todos me trataron con mucho respeto, todos me ayudaron cuando tuve alguna dificultad. Y mi infinito agradecimiento para las alumnas y el alumno que me hicieron la maestra que fui. Tantas personas trabajando, tantos haciendo por sí mismos y por los demás, tantos paseos, tantas celebraciones, tantas donaciones de gente que creía en lo que hacíamos, tanto trabajo para conseguir la ficha censal, tantos videos e inventos en pandemia para que los alumnos no abandonaran el estudio, tantos eventos en la escuela y en la calle para que los de afuera conocieran lo que se hace adentro, e incluso la calidez de todos cuando mi madre iba a la escuela como alumna y mis compañeros y alumnos la ayudaban. Podría seguir escribiendo pero ya es “demasiado texto”. Siempre llevaré mi vida de docente y a todos ustedes en mi corazón. Gracias, gracias, gracias!!!!!!