18/08/2026
Escuchar una canción y no entender su armonía puede ser bastante desconcertante 🎧
A veces reconocés un acorde, una sonoridad o una parte de la progresión, pero igual no terminás de entender qué está pasando.
Eso pasa porque la armonía no se comprende solo identificando nombres.
También necesitás escuchar relaciones: qué acorde genera tensión, cuál descansa, cuál prepara, cuál empuja y hacia dónde se mueve todo.
Cuando empezás a escuchar funciones, la canción deja de ser una sucesión de acordes y empieza a tener dirección 🎵
Guardá esto para pensarlo.
15/08/2026
Una progresión armónica no es simplemente una lista de acordes.
Tiene dirección.
Por eso, cuando analizás una progresión, la pregunta no es solamente:“¿qué acordes hay?”
La pregunta más importante es:
¿Hacia dónde va? Por ejemplo:
🎯 Bm7 – Em7 – A7
Ese A7 no está ahí porque sí. Tiene una fuerza de resolución muy clara.
Y si pensás:
🎯 Gm7 – C7 – FMaj7
ya podés reconocer un recorrido típico: preparación, dominante y llegada.
Practicar progresiones de esta manera te ayuda a dejar de memorizar canciones sueltas y empezar a reconocer movimientos armónicos que aparecen en distintas tonalidades.
Guardalo para repasarlo después.
11/08/2026
Repetirte cuando improvisás no significa que no tengas ideas 🎵
A veces el problema es que estudiás escalas, patrones o recursos, pero no practicás qué hacer con una idea después de tocarla.
Improvisar también es desarrollar.
Podés repetir una frase, cambiarle el ritmo, moverla de lugar, responderla, cortarla, extenderla o resolverla de otra manera.
Ahí aparece algo importante: no siempre necesitás más material. A veces necesitás aprender a transformar lo que ya tenés 🔁
Guardá esto para acordarte.
08/08/2026
Pensar acordes por grado es empezar a conectar escala y armonía.
No se trata solo de saber qué notas tiene una tonalidad, sino de entender qué tipo de acorde se forma sobre cada lugar de esa escala.
En una tonalidad mayor, cada grado genera un tipo de acorde:
🎯 algunos forman Maj7
🎯 otros forman m7
🎯 uno forma 7
🎯 uno forma m7(b5)
Ese patrón se repite en todas las tonalidades mayores.
Por eso, si lo entendés una vez, después podés aplicarlo en D mayor, G mayor, A mayor o cualquier otra tonalidad.
Ahí dejás de depender de listas sueltas y empezás a deducir.
Este ejercicio es clave para analizar progresiones, componer, acompañar y entender por qué ciertos acordes aparecen dentro de una tonalidad.
Guardalo para repasarlo después.
Y si este tipo de ejercicios te sirve, en el Curso de Teoría Musical y Armonía desde Cero trabajamos justamente esto: escalas, acordes, grados, funciones y progresiones, pero con un orden claro para que puedas aplicarlo al tocar, analizar o componer.
La próxima edición empieza el martes 11/08.
Comentá “TEORÍA” y te paso toda la información.