08/06/2026
Ritual de abundancia.
Las abuelas siempre lo hacían
Busca un frasco de vidrio transparente, asegúrate de que esté impecable, y un puñado de lentejas crudas de buena calidad.
Llena el frasco hasta la mitad. No le pongas tapa; la idea es que el contenido respire y sea parte visible del entorno.
El lugar ideal es la cocina. Ponlo en una repisa visible, en tu alacena, o cerca de donde guardas tus alimentos diarios.
Se suele preparar a principios de mes o cada vez que decides hacer una limpieza profunda de tu despensa para renovar el orden.
Evita dejar las mismas lentejas por más de tres meses. Si se llenan de polvo, pierden su propósito visual. Cuando las cambies, úsalas como abono para tus plantas.