Un cuento... en primera persona
Había una vez... una profesora de Literatura que pensó que sería linda idea desparramar pequeñas bibliotecas gratuitas por su barrio para estimular a leer buenas historias. Se había inspirado en las fotos que había visto de las "littles free libraries" de otras partes del mundo. Y había conocido el caso de una plaza de Maschwitz donde los vecinos habían acondicionado una vieja cabina telefónica para convertirla en biblioteca. Entonces se le ocurrió que sus alumnos, voluntariamente, tal vez la siguieran en esa iniciativa. ¡Y así fue! Armó una página de facebook exclusiva para sus cursos llamada "Un grito en la voz", a través de la cual se fueron organizando las primeras acciones. "Aquí estamos, así somos, esto hacemos", pregona nuestro grafiti de identidad. De esa manera nació este sueño que hemos bautizado como Movimiento Bibliotequitas Free y del que poco a poco los chicos se fueron haciendo protagonistas. Específicamente se trata de construir o acondicionar bibliotecas pequeñas que puedan contener al menos una veintena de libros, para ubicarlas en lugares públicos y accesibles. Los lectores pueden leer los libros en el andén del tren, en una plaza o en una sala de primeros auxilios mientras esperan, o pueden llevárselos a su casa por... ¿qué les parece cinco días máximo? Confiamos en que además de estimular la lectura, tal vez transmitamos algo de lo que significan palabras como responsabilidad, respeto, compartir, cuidar y, por qué no, disfrutar.
¡Qué gratificante sería que el movimiento se multiplicara!! Quienes gusten seguir la huella, aquí tienen un espacio. Correo: [email protected]