03/05/2024
Hace 24 años, un 2 de mayo de 1997, moría PAULO FREIRE.
En "Pedagogía de la autonomía", en el apartado "Enseñar exige buen juicio", entre otras cosas, escribió: "No es posible respetar a los educandos, su dignidad, su ser en formación, su identidad en construcción, si no se toman en cuenta las condiciones en que ellos vienen existiendo, si no se reconoce la importancia de los "conocimientos hechos de experiencia" con que llegan a la escuela".
También habló de la "responsabilidad del profesor", dejando muy claro que "...el profesor autoritario, el permisivo, el competente, serio, el incompetente, irresponsable, el amoroso con la vida y con la gente, el mal querido, siempre con rabia hacia las personas y el mundo, frío, burocrático, racionalista, ninguno de ellos pasa por los alumnos sin dejar huella".
Rindamos homenaje al enorme pedagogo brasileño, respetando cada día (con o sin cuarentena), a nuestros pibes y pibas, con sus historias personales. Esas que, tantas veces, nos paralizan el corazón, nos enmudecen.
Levantemos las banderas de Freire sabiendo que, de alguna manera, quedaremos en "nuestros compañeros de aula".
Que esa marca que indefectiblemente dejaremos sea reconocida, con el paso del tiempo, como una caricia al alma de cada uno de los pibes y pibas que la docencia, la profesión más hermosa del mundo, nos haya permitido conocer.
Abramos los celulares, los mails, zoom, classroom, durante el fin de semana. Charlemos con ellos, con sus familias. ¿De qué? De todo y de nada. De cualquier cosa.
Ya habrá tiempo de nuevas tareas.
El compromiso que, todos, tenemos con ellos, así lo exige.
Freire agradecido.