22/06/2023
Libertad de movimiento, acompañamiento y apego: así es el método Pikler
Esta metodología creada por la pediatra Emmi Pikler apuesta por fomentar la autonomía de los menores para que ellos mismos marquen el ritmo de su desarrollo psicomotor y afectivo.
Durante la infancia, el movimiento es una de las necesidades básicas que permite descubrir, explorar, aprender... Y es el movimiento libre, aquel que elige el bebé por sí mismo sin la interacción de un adulto, la mejor forma de fomentar su desarrollo psicomotriz.
Pikler apuesta por la no intervención de los padres o profesores en el movimiento de los niños. Pueden ejercer de acompañantes, sobre todo para garantizar su seguridad y apego, pero no deben dirigir sus pasos. Otro de sus principios es que, durante los primeros meses de vida, no hay que colocar a los bebés en posturas que no sepan llegar por ellos mismos: no forzarlos a gatear, tumbarles boca abajo, sentarles o incluso darles la mano para que comiencen a andar antes. De esta manera, ellos mismos irán trabajando su movimiento y posturas a su ritmo y de manera natural.
Los objetos que limitan el movimiento, como las cunas, las tronas o los andadores no son vistos con buenos ojos en esta metodología. Este último, por ejemplo, implica el uso de la cadera cuando puede que todavía no esté del todo desarrollada para el ejercicio. Interfieren en su libre desplazamiento y no ayudan a los menores a conocerse mejor. Ellos mismos deben marcar el ritmo en su proceso evolutivo, sin que los padres les fuercen a realizar determinadas acciones o les comparen con otros infantes.