04/05/2021
Los tres errores más comunes y frecuentes en la lectura son:
Leer cada palabra de izquierda a derecha, diciéndola “en la mente”. Este error, que llamamos subvocalización, hace que leamos tan lento como si estuviéramos leyendo en voz alta. Al leer con tanta lentitud, es casi imposible mantener la concentración en el hilo de la lectura. Nuestra mente, al verse alimentada de forma tan lenta, busca y encuentra otros pensamientos.
Siempre nos dijeron “lee detenidamente”, “léelo despacio, para que lo entiendas bien”, y, sin embargo, cuando hacemos eso, no logramos concentrarnos, pensamos en muchas otras cosas y, al final, no podemos recordar lo leído.
Para dominar la lectura, tanto en velocidad como en comprensión, es esencial desechar esa forma de leer. La Lectura Veloz es un entrenamiento dirigido a sustituir esa forma fragmentada y lenta por una forma de leer ágil, con un alto nivel de concentración y plena comprensión.
Leer y releer. Cuando una persona está leyendo y se distrae, regresa a leer de nuevo lo que acaba de leer. Así, la lectura se convierte en un va y viene, todo se lee dos o tres veces, en forma fragmentada. La comprensión es poca y el tiempo de lectura parece interminable.
La regresión en la lectura está asociada a la forma ineficiente de la lectura “normal”. Para eliminar este error hay que practicar diversos ejercicios que nos van acondicionando a no hacerlo. Un buen curso de Lectura Veloz ha de tener suficientes de estos ejercicios y el tiempo razonable para que cada estudiante practique y domine la técnica.
•No preparar la lectura. Por el mismo hecho de que la lectura se ve como algo tedioso, que toma mucho tiempo y produce poca satisfacción, el lector “normal” o lento trata de acometerla de la manera más rápida posible. Por ello, descuida la preparación para la lectura o ni siquiera se la plantea.
Para tener plena comprensión de lo que se lee, es esencial prepararse para cada lectura. Un adecuado proceso de prelectura, como se enseña en un buen curso de Lectura Veloz, pone al lector en el dominio del contexto de lo que va a leer y lo hace familiarizarse con el material antes de empezar a leerlo. Es esencial para optimizar la comprensión.