12/08/2026
No soy lo que me ocurre, soy como decido responder.
La vida muchas veces nos pone frente a situaciones que no elegimos. Hay cosas que duelen, palabras que lastiman, pérdidas, decepciones, cambios y momentos que pueden sacudirnos por dentro. Y aunque no siempre podemos decidir lo que nos pasa, sí podemos ir aprendiendo a decidir qué hacemos con aquello que nos pasa.
Eso no significa ignorar lo que sentimos, fingir que todo está bien o tener que ser fuertes todo el tiempo. Al contrario. Desde la psicología, reconocer nuestras emociones, entenderlas y permitirnos sentirlas también es parte de cuidar nuestra salud mental.
No somos nuestra tristeza, nuestros errores, nuestros miedos ni nuestras heridas. Somos mucho más que aquello que nos ha sucedido.
También somos nuestras decisiones, nuestra capacidad de aprender, de poner límites, de pedir ayuda, de cambiar de camino, de comenzar nuevamente y de elegir, poco a poco, cómo queremos responder ante la vida.
A veces no podemos cambiar la situación, pero sí podemos cambiar la manera en que nos relacionamos con ella.
Y quizá ahí comienza una parte importante de nuestro crecimiento: cuando dejamos de preguntarnos solamente “¿por qué me pasó?” y empezamos también a preguntarnos “¿qué puedo hacer con esto que estoy viviendo?”.
No se trata de controlar todo. Se trata de recordar que, aun en medio de circunstancias difíciles, seguimos teniendo una voz, una elección y la posibilidad de construir una respuesta diferente.
Porque no soy lo que me ocurre.
Soy también la manera en que decido responder, sanar y seguir adelante.
Lili