23/10/2022
Quien anda en desorden en su mundo interno, verá el desorden en su mundo físico.
Lo que hacemos a otro, se nos regresa de formas que ni imaginamos y es que la consecuencia es más rápida de lo que pensamos.
Es muy común ver personas adictas a la adrenalina que les encanta mentir y llevar una doble vida, pensando ingenuamente que son muy inteligentes y audaces;pero lo que éstas personas no saben es que no tenemos pensamientos privados, todo en esta vida sale a la luz y que terminamos siempre relacionándonos con personas que confirman nuestro mundo interior.
Por tal motivo, es común ver que lo que hacemos en nuestra vida personal, se refleje en otros contextos, con otras personas y/o situaciones.
Si ud está viendo que la pareja se queja del desorden de los demás en su trabajo, pilas, si ud ve que a la pareja es víctima de otro, atención, eso significa probablemente que esa persona anda en un desorden por dentro y es allí donde debemos estar alertas para resolver a tiempo lo que se tenga que resolver y evitar salir salpicados.
Hace no mucho me ocurrió ver que a una pareja le roban dinero, se le daña el carro, las autoridades le cierran el negocio por andar al margen de la norma, cambia de peinado, llega tarde supuestamente por trabajo, nunca tiene tiempo para nada, “solo para trabajar” viste bonito y esconde el Tlf… Matemática pura!
¿Qué hacer?
El que es infiel, si no se siente cómodo con los resultados a nivel general que tiene en su vida, puede elegir aceptar que tiene un problema y montarse de manera coherente a resolverlo cuando lo estime conveniente.
2.- La pareja, si se da cuenta que algo pasa, pues enfrentar la situación como adultos, trabajar su autoestima, reconocer el aprendizaje detrás de este hecho y decidir desde La Paz ¿qué quiere?, entendiendo que los demás no cambian por nosotros, la gente cambia cuando ve la necesidad de ello y así lo decide!
3.- Los involucrados en una empresa donde reina el desorden, pues, ya pueden comprender que si la autoridad está representada por alguien irresponsable, difícilmente la cosa camine con buen pie, ya que todos nos servimos de reflejo para mirar lo que nos hacemos por dentro.