19/08/2020
Debido a la situación mundial producto del COVID 19, en nuestro país, la época para iniciar la búsqueda de colegios y formalización de inscripciones sufrió un retardo. Muchos de estos procesos, de manera inédita, quedaron paralizados y es ahora cuando la mayoría de las familias comienzan a plantearse la posibilidad buscar colegio, por lo tanto las madres, comenzamos a correr tratando de obtener las mejores oportunidades de colegio para nuestros hijos. En el camino nuestras creencias, sueños, emociones y aspiraciones, hacen que coloquemos nuestra atención en una institución y hacemos lo posible porque nuestro pequeño ingrese al colegio soñado. Sin embargo, llega un momento donde debemos evaluar si realmente el colegio “soñado” es lo mejor para mi hijo y mi familia.
Partiendo de esta experiencia como mamá, relato ahora la experiencia que vivimos como especialistas. A diario recibimos muchas preguntas de otros padres acerca de cuál es nuestra opinión con respecto al colegio que deben escoger, y en ocasiones cometemos el error de aconsejar sobre la base de nuestras experiencias y creencias, pero en realidad es una decisión que compete en exclusividad a los padres y representantes.
A continuación les ofrecemos una serie de tips que deben tener en consideración a la hora de escoger un colegio para su hijo. Cabe destacar que esta lista está basada en condiciones normales. Debemos partir del hecho de la temporalidad de esta situación pandemia ya que en algún momento va a culminar y nuestros pequeños deben recibir o continuar recibiendo la estimulación académica acorde a su etapa evolutiva que abarque todas las áreas del desarrollo. Bajo ningún concepto recomendamos retrasar o paralizar los procesos educativos.
Aspectos a considerar:
1. Cercanía:
Para evaluar la cercanía del colegio plantéese estas preguntas: ¿El colegio está cerca de dónde, de mi casa o de mi trabajo?, ¿Quién puede a la hora de una emergencia llegar rápido a buscarlo?, ¿A qué hora debo despertar a los niños para llegar al colegio?, ¿Necesitamos un transporte escolar?, ¿Cómo la distancia afecta las rutinas de la familia?, ¿Cómo el tráfico afecta en tiempo la llegada puntual?
2. Proyecto
Con respeto al proyecto de la institución a escoger es importante tener claro cuál es la misión y visión de la institución, valores que promueve, si practica algún tipo de religión o no. Festividades que celebran, actividades que acostumbra, entre otros. Esto puede orientarte y verificar si tus valores como familia están en concordancia y son cónsonos con los del proyecto del colegio, de esta manera puedes visualizar si a futuro puedes compartir los mismos criterios de la institución. Es importante que recuerdes que el trabajo educativo y formativo del niño se desarrolla en equipo y ambos: familia e institución, deben trabajar en conjunto y en armonía con convicción plena de que están haciendo “lo mejor” en función del desarrollo académico, moral y humano del niño. Por ejemplo, sería absurdo querer que tu hijo estudie en un colegio con valores religiosos católicos cuando en tu hogar practican otra religión. Todos los colegios suelen realizar una entrevista a la familia, aprovecha esta oportunidad para hacer tus preguntas y aclarar tus dudas con respecto al proyecto de la institución.
3. Estilo pedagógico.
Verifica cuales son las orientaciones y teorías pedagógicas que sustentan la metodología educativa de la institución, pregunta cuáles son sus métodos de enseñanza – aprendizaje. Verifica en cuáles áreas hace énfasis la institución, es decir, son más estrictos en los contenidos académicos, musicales, deportivos o en los idiomas, y finalmente determina si las mismas son de tu interés.
4. Actividades extracátedra que ofrece.
Para muchos padres las actividades extracátedra son una necesidad debido a que los niños pueden permanecer un poco más de tiempo en la institución mientras que ellos (los padres) pueden cumplir con sus responsabilidades sin angustias. Sin embargo, más que ajustarse al horario en que los representantes o responsables pueden buscarlos, este tipo de actividades son de suma importancia para el desarrollo del niño ya que mientras éste se forma en un área de su interés y preferencia, puede vivenciar y disfrutar de una experiencia agradable que potencia sus habilidades.
5. Concepto de familia de la institución.
Algunas familias se sienten obligadas a mentir en cuanto a su estatus familiar, debido a que por temas de tabús y creencias, sienten que sus hijos pueden ser rechazados de una institución por dichos motivos. Sí sientes que esto puede pasarte indaga en el concepto de familia que tiene la institución; en nuestra experiencia, podemos decirte que muchas veces son miedos infundados sobre rumores más que hechos concretos. En este punto es importante entender que la mejor institución para tu hijo será aquella que acepte y comprenda tu realidad familiar y/o social.
6. Estructura de costos.
Si bien es cierto que en nuestro país la educación de nuestros hijos es una inversión, también debemos considerar si la estructura de costos entra dentro de nuestro presupuesto para hacernos la pregunta a modo de verificar si el ingreso familiar puede cumplir el compromiso económico que se asume con una institución privada.
7. Preparación de mi hijo.
Este es uno de los puntos más importantes a considerar, suele ocurrir al comenzar la etapa de educación básica, y por ello es importante hacerte estas preguntas: ¿Está mi hijo preparado para ingresar a este colegio?, ¿Mi hijo ha alcanzado todas las competencias académicas para ingresar a este nivel?, desde el punto de vista emocional ¿Mi hijo tiene la madurez necesaria para ingresar a este grado o institución? La mayoría de las instituciones suelen evaluar estos aspectos para poder determinar estas variables, y es en este punto donde a muchos padres se les presentan inquietudes, porque sus aspiraciones no están en concordancia con la realidad que evidencia los resultados de las pruebas o con las sugerencias de los maestros y especialistas que han evaluado al niño.
En algunos casos, sobre todo cuando hablamos del ingreso de primer grado, los especialistas observamos características de inmadurez que indican que el niño no está preparado para ingresar a un primer grado, y algunos padres se siente deprimidos o frustrados con esto; sin embargo al asumirlo como un hecho importante y determinante para la elección de la escuela, las expectativas cambian y comienzan a observar lo que es mejor para el niño, es decir, más allá del impacto que esto tendrá en el aspecto académico se trata del reconocimiento del pequeño como ser humano integral.
Como reflexión, quisiera exponer que para algunos padres el hecho de que su hijo no esté preparado puede llegar a sentirse como un golpe, el cual es válido sentir, ya que se despierta a una situación no pensada, y quizás el hecho de no entrar en una institución particular es “una gran oportunidad” para darle una mirada más genuina a ese ser humano que tienen frente a ellos.
En conclusión, como madre y profesional de la docencia puedo afirmar que es deber de los padres confrontar las expectativas y creencias con la realidad y con lo que verdaderamente se desea para los hijos y más en estos momentos “Pandemia” donde algunas familias han paseado por la posibilidad de desestimar la educación, lo cual sería incurrir en un error. Así que tómense su tiempo y comiencen a evaluar esta decisión importante y crucial en la vida y desarrollo en bienestar de los pequeños.
¡La educación siempre debe ser una prioridad!
Elaborado por:
Scarlet Ruiz
Docente en Educación Preescolar