26/06/2026
Hoy, escribo esta nota con un inmenso dolor, tan grande que es muy difícil de expresarlo con palabras. El terremoto del 24 de junio ha dejado una profunda herida en nuestro país y en todos nosotros. He perdido amigos que eran como familia, muchos hermanos venezolanos hoy lloran por la pérdida de sus seres queridos, por los que aún siguen desaparecidos. Cada llamada, cada noticia, cada nombre que falta pesa más de lo que puedo expresar.
Me duele nuestra gente. Me duelen mis alumnos, mis compañeros de trabajo, y mis hermanos de la gran familia del Taekwondo que hoy atraviesan momentos de angustia, incertidumbre y tristeza. Me duele ver a un país entero intentando levantarse y continuar mientras aún tiembla por dentro.
Abrazo con el alma a los que han perdido a un ser querido. A quienes siguen buscando, no pierdan la esperanza, a quienes hoy sienten miedo, sepan que no están solos. Este es un momento oscuro, pero también es un momento para sostenernos unos a otros, para unirnos, para recordar que la fuerza no solo está en el cuerpo, sino en el espíritu, la fé y la esperanza.
Hoy me siento triste, pero también conmovido y agradecido por cada vida que rescatada, por cada gesto de solidaridad, por cada mano desinteresada que se extiende.
Que Dios proteja a Venezuela. Que la luz llegue a cada familia. Que la fortaleza nos acompañe para seguir adelante.
GM. Hung Ki Kim