27/08/2026
¿Sabés lo que es ganar una discusión que ya terminó, tres horas después, sola en tu auto?
A mí me pasa. A la mayoría de las mujeres con las que trabajo, también.
Y durante mucho tiempo pensé que era "pensar demasiado". Que tenía que aprender a soltar, a no darle vueltas, a relajarme.
Hasta que entendí algo: no es que pensás demasiado. Es que no te dejaste terminar de decir algo, y tu cabeza sigue intentando cerrarlo.
Por eso a las cuatro de la mañana seguís despierta repasando algo que dijiste el martes.
Por eso el mail que tendrías que haber mandado sigue sin mandarse.
Por eso, recién en el auto, de vuelta a tu casa, te sale la respuesta perfecta.
Armé un carrusel con 6 señales de esto. Guardalo si te sirve — pero antes, quiero preguntarte algo 👇
¿Cuál de las seis te pasó esta semana? Contámelo en los comentarios — a veces con solo nombrarlo, ya pesa menos.