03/03/2022
El ingreso en un centro educativo supone un gran cambio y un paso de vital importancia en la vida de cualquier niñ@.
Por primera vez, debe abandonar su entorno familiar, en el que se le proporciona un ambiente de seguridad, de cariño y estabilidad, para cambiarlo por el entorno escolar, en el que se integra en un mundo absolutamente desconocido en el que se convierte en uno más de un grupo, en el que incorpora nuevas tareas y responsabilidades a las que no esta acostumbrad@ y en el que tiene que relacionarse en un espacio diferente y rodeado de adultos que, por el momento, no son de su confianza.
Ell@s deben romper ese lazo afectivo con su/s figura/s de apego y asimilar un conflicto para el que no esta preparad@, aumentando su autonomía personal y su grado de socialización.
Es necesario vivenciar este proceso mediante el cual l@s peques van elaborando, desde el punto de vista emocional, la pérdida y ganancia que supone separarse de su entorno familiar, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de la nueva situación.
"La forma de solucionar este conflicto, el tiempo que se emplea para que niñ@ asimile felizmente la ruptura de este lazo es a lo que llamamos periodo de adaptación” o período de integración.