25/09/2026
Durante mucho tiempo estuve convencida que primero tenia que sentirme preparada.
Por suerte comprendí que es al reves.
Tu primer programa no tiene que ser perfecto (spoiler alert: tu primer programa va a ser el peor que vas a crear) pero tiene que existir.
Mi primer programa fue imperfecto, tuvo fallos, pero cambió la forma en la que trabajo, y con el tiempo, cambió mi vida.
Y obviamente el tiempo y la experiencia me dieron las herramientas para perfeccionar mi programa.
Recien acabo de publicar la historia completa, y lo que aprendi de aquel primer programa, en una nueva nota en Substack.
Encontras en link en mi biografía, es gratis.