05/01/2026
Esa niña no tenía idea…
de lo que iba a tener que cargar.
Aprendió rápido.
A no depender.
A no necesitar.
A no molestar.
Se volvió fuerte…
pero a un precio alto: ella misma.
Pasaron años…
y un día se cansó de sostenerlo todo.
Ahí empezó lo real:
soltar, sentir, reconstruirse.
Hoy no es perfecta,
pero ya no se abandona.
Y eso… lo cambia todo.
Semilla de sabiduría:
Dejar de sostenerlo todo… también es una forma de poder.