Leyendo las Escrituras

Leyendo las Escrituras Esta página promueve la lectura, el estudio, el discipulado y la Educación de la Palabra de Dios; la Biblia.

suscríbete a nuestra página web www.leyendolasescrituras.com y formaras parte de la comunidad mundial de Leyendo las Escrituras con el hermano Felipe.

La resurrección S. Mateo 28:1-10 RVR1960[1] Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron M...
04/05/2026

La resurrección

S. Mateo 28:1-10 RVR1960
[1] Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. [2] Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. [3] Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. [4] Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como mu***os. [5] Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. [6] No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. [7] E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los mu***os, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. [8] Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, [9] he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. [10] Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Dios reprende la infidelidad de Israel Isaías 48:1-22 RVR1960[1] Oíd esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de I...
03/20/2026

Dios reprende la infidelidad de Israel

Isaías 48:1-22 RVR1960
[1] Oíd esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel, los que salieron de las aguas de Judá, los que juran en el nombre de Jehová, y hacen memoria del Dios de Israel, mas no en verdad ni en justicia; [2] porque de la santa ciudad se nombran, y en el Dios de Israel confían; su nombre es Jehová de los ejércitos. [3] Lo que pasó, ya antes lo dije, y de mi boca salió; lo publiqué, lo hice pronto, y fue realidad. [4] Por cuanto conozco que eres duro, y barra de hierro tu cerviz, y tu frente de bronce, [5] te lo dije ya hace tiempo; antes que sucediera te lo advertí, para que no dijeras: Mi ídolo lo hizo, mis imágenes de escultura y de fundición mandaron estas cosas. [6] Lo oíste, y lo viste todo; ¿y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías. [7] Ahora han sido creadas, no en días pasados, ni antes de este día las habías oído, para que no digas: He aquí que yo lo sabía. [8] Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre. [9] Por amor de mi nombre diferiré mi ira, y para alabanza mía la reprimiré para no destruirte. [10] He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. [11] Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro. [12] Óyeme, Jacob, y tú, Israel, a quien llamé: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero. [13] Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente. [14] Juntaos todos vosotros, y oíd. ¿Quién hay entre ellos que anuncie estas cosas? Aquel a quien Jehová amó ejecutará su voluntad en Babilonia, y su brazo estará sobre los caldeos. [15] Yo, yo hablé, y le llamé y le traje; por tanto, será prosperado su camino. [16] Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu. [17] Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. [18] ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. [19] Fuera como la arena tu descendencia, y los renuevos de tus entrañas como los granos de arena; nunca su nombre sería cortado, ni raído de mi presencia. [20] Salid de Babilonia, huid de entre los caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra; decid: Redimió Jehová a Jacob su siervo. [21] No tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos; les hizo brotar agua de la piedra; abrió la peña, y corrieron las aguas. [22] No hay paz para los malos, dijo Jehová.

Los israelitas se revelan contra JehováNúmeros 14:1-19 RVR1960[1] Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el...
03/02/2026

Los israelitas se revelan contra Jehová

Números 14:1-19 RVR1960
[1] Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. [2] Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! [3] ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? [4] Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. [5] Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel. [6] Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, [7] y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. [8] Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. [9] Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis. [10] Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel, [11] y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? [12] Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos. [13] Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; [14] y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego; [15] y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo: [16] Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto. [17] Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo hablaste, diciendo: [18] Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. [19] Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.

Apacentad la grey de Dios1 Pedro 5:1-11 RVR1960[1] Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con...
03/01/2026

Apacentad la grey de Dios

1 Pedro 5:1-11 RVR1960
[1] Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: [2] Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; [3] no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. [4] Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. [5] Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. [6] Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; [7] echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. [8] Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; [9] al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. [10] Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. [11] A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Bendiciones espirituales en CristoEfesios 1:3-14 RVR1960[3] Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que...
02/07/2026

Bendiciones espirituales en Cristo
Efesios 1:3-14 RVR1960
[3] Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, [4] según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, [5] en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, [6] para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, [7] en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, [8] que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, [9] dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, [10] de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. [11] En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, [12] a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. [13] En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, [14] que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

El verdadero ayunoIsaías 58:1-12 RVR1960[1] Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia ...
02/05/2026

El verdadero ayuno
Isaías 58:1-12 RVR1960
[1] Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. [2] Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. [3] ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. [4] He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto. [5] ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? [6] ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? [7] ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? [8] Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. [9] Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; [10] y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. [11] Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. [12] Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.

Acción de Gracia por la Victoria Salmos 18:2-50 RVR1960[2] Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, f...
02/03/2026

Acción de Gracia por la Victoria

Salmos 18:2-50 RVR1960
[2] Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. [3] Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos. [4] Me rodearon ligaduras de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron. [5] Ligaduras del Seol me rodearon, Me tendieron lazos de muerte. [6] En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. [7] La tierra fue conmovida y tembló; Se conmovieron los cimientos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. [8] Humo subió de su nariz, Y de su boca fuego consumidor; Carbones fueron por él encendidos. [9] Inclinó los cielos, y descendió; Y había densas tinieblas debajo de sus pies. [10] Cabalgó sobre un querubín, y voló; Voló sobre las alas del viento. [11] Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. [12] Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. [13] Tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. [14] Envió sus saetas, y los dispersó; Lanzó relámpagos, y los destruyó. [15] Entonces aparecieron los abismos de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del aliento de tu nariz. [16] Envió desde lo alto; me tomó, Me sacó de las muchas aguas. [17] Me libró de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo. [18] Me asaltaron en el día de mi quebranto, Mas Jehová fue mi apoyo. [19] Me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí. [20] Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. [21] Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios. [22] Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no me he apartado de sus estatutos. [23] Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, [24] Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista. [25] Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro. [26] Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso. [27] Porque tú salvarás al pueblo afligido, Y humillarás los ojos altivos. [28] Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. [29] Contigo desbarataré ejércitos, Y con mi Dios asaltaré muros. [30] En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra de Jehová; Escudo es a todos los que en él esperan. [31] Porque ¿quién es Dios sino solo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? [32] Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; [33] Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; [34] Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce. [35] Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido. [36] Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y mis pies no han resbalado. [37] Perseguí a mis enemigos, y los alcancé, Y no volví hasta acabarlos. [38] Los herí de modo que no se levantasen; Cayeron debajo de mis pies. [39] Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; Has humillado a mis enemigos debajo de mí. [40] Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, Para que yo destruya a los que me aborrecen. [41] Clamaron, y no hubo quien salvase; Aun a Jehová, pero no los oyó. [42] Y los molí como polvo delante del viento; Los eché fuera como lodo de las calles. [43] Me has librado de las contiendas del pueblo; Me has hecho cabeza de las naciones; Pueblo que yo no conocía me sirvió. [44] Al oír de mí me obedecieron; Los hijos de extraños se sometieron a mí. [45] Los extraños se debilitaron Y salieron temblando de sus encierros. [46] Viva Jehová, y bendita sea mi roca, Y enaltecido sea el Dios de mi salvación; [47] El Dios que venga mis agravios, Y somete pueblos debajo de mí; [48] El que me libra de mis enemigos, Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí; Me libraste de varón violento. [49] Por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, Y cantaré a tu nombre. [50] Grandes triunfos da a su rey, Y hace misericordia a su ungido, A David y a su descendencia, para siempre.

El día del Señor Vendrá 2 Pedro 3:1-18 RVR1960[1] Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto ...
02/02/2026

El día del Señor Vendrá

2 Pedro 3:1-18 RVR1960
[1] Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, [2] para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; [3] sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, [4] y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. [5] Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, [6] por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; [7] pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. [8] Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. [9] El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. [10] Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. [11] Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, [12] esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! [13] Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. [14] Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. [15] Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, [16] casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. [17] Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. [18] Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Incredulidad de Tomás S. Juan 20:24-29 RVR1960[24] Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuan...
01/30/2026

Incredulidad de Tomás

S. Juan 20:24-29 RVR1960
[24] Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. [25] Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. [26] Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. [27] Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. [28] Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! [29] Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

Una herencia escogidaSalmos 16:1-11 RVR1960[1] Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. [2] Oh alma mía, dijiste a J...
01/29/2026

Una herencia escogida

Salmos 16:1-11 RVR1960
[1] Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. [2] Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti. [3] Para los santos que están en la tierra, Y para los íntegros, es toda mi complacencia. [4] Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios. No ofreceré yo sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomaré sus nombres. [5] Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. [6] Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado. [7] Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia. [8] A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. [9] Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente; [10] Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción. [11] Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Ceguera espiritual S. Juan 9:35-41 RVR1960[35] Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el...
01/28/2026

Ceguera espiritual

S. Juan 9:35-41 RVR1960
[35] Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? [36] Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? [37] Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. [38] Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. [39] Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. [40] Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? [41] Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.

Address

Los Angeles, CA

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Leyendo las Escrituras posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The School

Send a message to Leyendo las Escrituras:

Shortcuts

Featured

Share