10/10/2026
🇨🇺 Hay una Cuba que vive dentro de mí y que ninguna distancia podrá borrar.
Es la Cuba de mi infancia, de los niños jugando pelota en las calles, de los vecinos que se sentían familia, de las risas compartidas y de esos recuerdos que, aunque pasen los años, siguen abrazándonos el alma.
Pero también llevo dentro el dolor de tantas familias separadas, de tantas madres esperando un abrazo, de tantos abuelos viendo crecer a sus nietos a través de una pantalla.
Y si algo deseo profundamente, es que algún día nuestros niños puedan crecer en una Cuba llena de luz, con sus necesidades cubiertas, con oportunidades, con libertad y, sobre todo, con el derecho de vivir una infancia feliz. ❤️
Que vuelvan los abrazos sin despedidas, las flores del Día de las Madres entregadas con nuestras propias manos y las reuniones de fin de año donde no falte nadie alrededor de la mesa.
Porque emigrar no significa olvidar. A veces significa aprender a vivir lejos de todo aquello que más amas.
Yo no sueño solamente con volver a ver mi tierra. Sueño con verla florecer, con sus familias reunidas y con sus niños sonriendo otra vez.
Con todo mi amor, desde el corazón de una cubana que nunca dejará de serlo. Dios tenga misericordia de nuestra tierra 🙏
❤️ Tía Nis 🇨🇺