07/10/2026
Hay una etapa de la maternidad en la que una empieza a creer que cualquier momento a solas ya cuenta como descanso.
Yo también lo pensé.
Pensé que una ducha tranquila era mi “tiempo para mí”.
Hasta que un día entendí que no extrañaba estar lejos de mis hijos.
Extrañaba encontrarme un ratito conmigo.
Hoy ese tiempo no siempre es perfecto.
Pero ellos también están aprendiendo algo importante:
que mamá también es una persona que necesita ser cuidada.
Y creo que ese también es un regalo que podemos darles. 🤍