05/28/2026
A medida que nos acercamos al aniversario número 250 de nuestra gran nación 🇺🇸, muchos hablan de celebración, legado y futuro.
Pero quizá también sea tiempo de hacernos una pregunta más profunda:
¿Hemos avanzado… o necesitamos volver?
Podemos celebrar avances, cambios y victorias. Pero ninguna nación permanece fuerte si pierde su fundamento espiritual.
La historia nos enseña que el deterioro moral no ocurre de un día para otro. Comienza cuando dejamos de buscar a Dios, cuando reemplazamos la verdad por comodidad y cuando esperamos que sistemas humanos hagan lo que solo el Espíritu de Dios puede transformar.
La Casa Blanca no puede sanar el corazón.
El gobierno no puede salvar una nación.
Las instituciones religiosas no pueden producir una verdadera transformación.
Solo Dios.
Y las buenas noticias son estas:
Dios sigue llamando.
Dios sigue restaurando.
Dios sigue despertando corazones.
La Escritura declara:
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.”
— 2 Crónicas 7:14
Que el despertar espiritual no empiece en Washington.
Que empiece en nosotros.
Hoy te invitamos:
Ora.
Arrepiéntete.
Regresa a Dios.
Habla de Yeshua.
Forma un altar en tu hogar.
Y sé parte del avivamiento que nuestra generación necesita.
Si estás dispuesto a orar por nuestra nación, escribe: “Señor, comienza conmigo”.
Inspirado en una reflexión del Dr. Michael Brown – The Line of Fire.