08/17/2026
🤔A veces sentimos que conocemos perfectamente a nuestros hijos… pero hay cosas que viven, piensan o sienten que todavía no saben cómo contarnos con palabras.
Especialmente cuando son pequeños, el dibujo puede convertirse en una oportunidad para acercarnos un poquito más a su mundo interior. 🎨❤️
De hecho, la American Academy of Pediatrics reconoce que el dibujo y otras formas de expresión pueden facilitar la comunicación con los niños, especialmente cuando les cuesta hablar directamente de lo que sienten o les preocupa.
La próxima vez que tu hijo termine un dibujo, si quiere compartirlo contigo, siéntate a su lado y prueba estas preguntas:
🎨 “Cuéntame qué está pasando en tu dibujo.”
💭 “¿Cómo se siente este personaje? ¿Qué hace que se sienta así?”
👀 “¿Qué estaba pasando antes de este momento?”
❤️ “Si este personaje pudiera decir algo ahora mismo, ¿qué diría?”
✨ “¿Y qué crees que va a pasar después?”
Y una última:
“¿Hay algo de este dibujo que sea importante para ti y quieras contarme?”
Después, haz algo que puede ser incluso más importante que preguntar:
Escucha.
Dale tiempo. No completes sus respuestas. No le digas lo que debería sentir. Deja que sea él quien vaya construyendo la historia.
Las preguntas abiertas pueden ayudar a iniciar conversaciones sobre emociones y darle al niño espacio para expresar lo que está viviendo.
Porque quizá el dibujo no te cuente por sí solo todo lo que le pasa a tu hijo…
pero puede abrir una conversación que él todavía no sabía cómo empezar. ❤️
📌 Guarda estas preguntas para la próxima vez que tu hijo dibuje.