10/09/2026
El martes pasado, Open AI declaró que su versión de Inteligencia Artificial más actual (que no es de uso público), resolvió uno de los llamados “problemas del milenio”. Cabe mencionar que el Instituto Clay paga un milloncito de dólares por problema de estos resuelto. En específico, mostró que las ecuaciones de Navier-Stokes, que modela los fluidos, tiene soluciones que generan singularidades si se considera al fluido como un medio continuo. La pregunta específica del problema -más que encontrar una solución general- planteaba la cuestión de “suavidad de las soluciones”. En este caso, una singularidad no es para nada suave. Por ende, para estudios finos, al fluido no se lo puede considerar como un medio continuo, sino que hay que analizarlo partícula por partícula. Facilito si tenés una mega constelación de computadoras y cientos de años de tiempo de espera para el cálculo computacional. O sea, si querés saber el clima dentro de 15 días, esperá unos años de cálculo. Por si acaso llevá nomás abrigo y paraguas.
Hasta aquí lo técnico, que pueden complementarlo en otras fuentes especializadas. Ahora vamos al chisme, que es lo que realmente importa:
Días antes de que Open AI se dedicara a esta filantrópica tarea, dos matemáticos, uno de Anthropic y y el otro profesor universitario, habían encontrado soluciones para versiones más simples de la ecuación de Navier-Stokes: la conocida ecuación de Euler para los fluidos. También Open AI encontró soluciones similares de esta ecuación. Lo lindo se pone cuando surge el rumor de que estos dos matemáticos estaban en camino de encontrar las soluciones de las ecuaciones de Navier-Stokes. Declaran los de Open AI que justamente por eso se interesaron en el problema. 10.000 agentes de IA, corriendo bajo su versión más potente de inteligencia artificial, compartiendo datos, y buscando soluciones a decenas de variantes del problema, llegaron a una solución luego de 5 días de cómputo. Un día más llevó la comprobación con otra IA interna. La cosa se pone interesante cuando los de Open AI llaman al profe de mates, y le proponen compartir la autoría de la solución, e incluso cediéndole el honor de haber encontrado soluciones a la ecuación de Euler. Pero, ni mención al kapé de Anthropic. Open IA dice no querer el dinero, y bueno, no lo necesitan: sus mismas fuentes aseguran que el gasto energético y computacional de resolver esta cosita fue de más de 20 millones de dólares. O sea, lo que yo gano en tres meses.
Pero lo más chismeable es que aparentemente la IA robó datos que se compartieron los dos matemáticos que trabajaban a mano, bueno, no, con otra IA, pero también a mano. Open IA asegura que ellos no conocían el trabajo actual de estos dos muchachos, pero que es imposible determinar si su IA pudo entrenarse con los datos que se compartieron entre ellos. Entonces, pregunta seria ¿quién es el autor de la solución? ¿Open IA? ¿su inteligencia artificial? ¿Los dos matemáticos que trabajaban por su cuenta? ¿Compartido? Pero más importante ¿Quién se lleva la platita?
Como el problema en el fondo es de Física, ¿habrá un Nóbel para la IA?
¡No tan rápido! Hay que mencionar que la estrategia de solución que utilizaron los matemáticos, y aparentemente también la IA de Open AI, fue desarrollada hace unos 20 años atrás por otros 2 matemáticos. En esos tiempos no tenían tanto poder de cálculo como ahora con las IA. Por lo tanto, corresponde crédito a estos pioneros.
Y para meter discusión, ¿entonces la IA no hizo nada creativo por su cuenta? La estrategia estaba, al parecer se entrenaron robando datos de otra gente, y luego grita eureka. Bueno, igual hay que hacer los cálculos, que no son muy fáciles. El paper tiene como 160 páginas de demostraciones. De todas maneras, aún debe ser revisado por pares matemáticos reales. Ya en el pasado aparentes soluciones de otros problemas del milenio fueron rechazadas por errores en la demostración.
Por si acaso, no desperdicien agua, porque las IA la necesitan.
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