17/07/2026
Un Joven Albizu Campos en el Escenario Mundial: Harvard, Diciembre de 1915
Cuando un joven puertorriqueño tomó la palabra ante gobernadores, rectores y delegados de 92 naciones.
En los últimos días de diciembre de 1915, los salones de la Universidad de Harvard fueron testigos de un momento que la historia oficial de Puerto Rico ha preferido ignorar: un brillante estudiante puertorriqueño de 22 años, Pedro Albizu Campos, Clase del '16, presidía como orador principal la novena convención anual de la Asociación de Clubes Cosmopolitas, ante más de setenta y cinco delegados representantes de noventa y dos naciones.
La noche del 27 de diciembre, en el Phillips Brooks House de Harvard, el programa oficial lo listaba en primer lugar: Pedro Albizu y Campos '16, Presidente del Club Cosmopolita de Harvard. Ese mismo acto contó con la presencia del Gobernador David I. Walsh de Massachusetts y del Gobernador electo Samuel Walker McCall, dos de las figuras más prominentes de la política del estado. Albizu no era un invitado de honor ni un estudiante en el fondo del salón. Era el primer orador. El anfitrión. El líder.
Al día siguiente, el 28 de diciembre, el distinguido profesor de Psicología de Harvard, el célebre Dr. Hugo Münsterberg, recibió en su propia residencia, en el número 7 de la calle Ware, a los delegados de la convención. Münsterberg, intelectual de talla mundial, pionero de la psicología aplicada y figura emblemática del mundo académico anglosajón, compartía estos días de debate internacional con el mismo joven boricua que había abierto la convención la noche anterior.
La convención, afiliada a la Federación Internacional de Estudiantes "Corda Fratres", con ramas en veinte países, debatió durante cuatro días temas como el intercambio académico internacional, las relaciones panamericanas y el papel del cosmopolitismo en la democracia global. Albizu presidió esos debates. Albizu dio la bienvenida. Albizu fue la cara de Harvard ante el mundo estudiantil internacional.
El joven que en 1915 recibía al Gobernador de Massachusetts y al futuro Gobernador McCall en el podio de Harvard sería, décadas más tarde, el mismo hombre que enfrentaría al gobierno de los Estados Unidos al frente del movimiento independentista puertorriqueño. El mismo que sería encarcelado, perseguido y calumniado. Pero en 1915, la historia registra algo que ninguna narrativa colonialista puede borrar: Pedro Albizu Campos estuvo a la altura de los más grandes de la sociedad estadounidense y los más grandes estuvieron a su lado. – Dr. Daniel Ibarrondo Cruz, Presidente, Fundación Pedro Albizu Campos