06/06/2026
HISTORIA DEL HOSPITAL SUSONI
La historia del Hospital Dr. Susoni comenzó en 1916, cuando el Dr. Francisco M. Susoni estableció la Clínica Susoni en Arecibo, considerada la primera institución médico-quirúrgica de la región. Antes de ello, ya operaba una pequeña clínica desde 1911, equipada con tecnología avanzada para la época.
La clínica contó inicialmente con un destacado equipo médico y ofrecía servicios médicos, hospitalarios y quirúrgicos mediante un sistema de membresía mensual de tres dólares. Durante la década de 1930 se incorporaron el Dr. Antonio Susoni y el Dr. Julio Rodríguez Olmo, quienes contribuyeron significativamente al prestigio de la institución mediante sus especialidades en cirugía plástica y ginecología-obstetricia.
Antonio Susoni, formado en París y con estudios adicionales en Europa y Argentina, se convirtió en uno de los pioneros de la cirugía plástica en Puerto Rico. Por su parte, Rodríguez Olmo destacó tanto por su labor médica como por su participación en la vida social de Arecibo.
A finales de la década de 1950, la institución adoptó el nombre de Hospital Dr. Susoni, Inc. y recibió acreditaciones de la Joint Commission on Accreditation of Hospitals en 1953, 1956 y 1970. Durante esos años, el hospital consolidó un sólido cuerpo médico especializado.
Tras el fallecimiento del Dr. Antonio Susoni en 1973, un grupo de médicos adquirió la institución. Desde entonces, el hospital ha continuado creciendo y cuenta con numerosos especialistas y subespecialistas que brindan servicios de salud de excelencia a la población de Arecibo y municipios cercanos.
Referencias
Periódico El Mundo
19 mayo 1987
05/06/2026
HOMENAJE AL DR. ROSES ARTAU
EL MUNDO
19 DE MAYO DE 1926
Del diario "El Regionalista", de Arecibo, reproducimos la siguiente información, lo que hacemos muy complacidos por tratarse del distinguido profesional y amigo doctor Roses Artau.
"MAGNIFICO TRATAMIENTO
El Dr. Roses Artau, conquista nuevos laureles para su corona de triunfos profesionales.
Tratar y curar a un enfermo no es cosa muy fácil, cuando la dolercia que le aqueja ha adquirido ya el carácter de un mal crónico. Sin embargo, la ciencia cruzando los espacios y los siglos, parece una ráfaga luminosa que todo lo abrillanta e ilumina. El doctor Roses Artau, bien conocico en la isla y especialmente de esta sociedad a la que supo dar esplendor con sus iniciativas de progreso, ha realizado una curación maravillosa en el tratamiento impuesto a su cliente y admirador dơn Manuel Viñas Caamaño, ex-Alcalde de esta ciu-dad.
Años hacía que el señor Viñas soportaba con la natural intranquilidad, un padecimiento en la vista con manifestaciones alarmantes de carácter canceroso. Acudió a todos los recursos; visitó cuantos médicos le recomendaban, hasta que al fin tuvo oportunidad un día de llegar donde su consecuente y viejo amigo el doctor Roses Artau quien como un Mago de la Ciencia al examinarlo devolvióle la tranquilidad perdida, sembrando en su espíritu la esperanza que no tardó en convertirse en maravillosa realidad. Don Manuel Viñas, está curado, satisfecho y lleno de gratitud hacia el eminente hombre de ciencias que tan acertadamente escudriñó el secreto de su curación. Este es un triunfo legítimo del doctor Roses que habrá de sumar a los muchos que ya tenía conquistado.
Y nosotros que conocemos al doctor, sabemos que estas líneas han de herir su modestia; pero también sabemos que se hacen necesarias para divulgar los progresos de la ciencia y las especialidades que cultova quien fue hasta hace poco convencido de Arecibo. El doctor Roses Artau es una lástima que se aumentará de Arecibo. Elemento social de gran valor; intelectual reconocido; espiritu inadaptados a un ambiente enrarecido meseras rivalidades hubo de buscar en asan Juan, asiento para su gran estudio y gabinete profesional. En Santurce tiene instalado su despacho. Allí se encuentra su insuperable gabinete y tratamientos especiales para fines de diagnóstico y no son pocos aunque bendicen su vida y elogian merecidamente su talento.
" Honor a quien honor merece
04/06/2026
JUAN CARLOS VILLARINI
Juan Carlos Villarini nace en 1938 en un sector de Santurce conocido como Campo Alegre. Comenzó estudios de leyes pero pronto descubrió su verdadera vocación; el piano. Fue pianista acompañante de artista de la talla de Carmita Jiménez, Gilberto Monroig, Santitos Colón, Luis Lebrón, Pellín Rodríguez y, otros.
Durante una temporada para finales de los años 1980s, Villarini, fue pianista fijo para las actividades del Country Club de Arecibo. Durante este periodo, una de las instituciones financieras de la llamada "Villa del Capitán Correa" auspició al pianista en la grabación de un álbum de danzas, de cuya distribución estuvo a cargo de la propia institución.
Aunque para entonces el CENTRAL FEDERAL SAVINGS tenía varias sucursales en la región, desconocemos el alcance de distribución de la grabación, lo que hace del regalo musical una pieza de colección.
Escuche la música en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=yVUq7nK9ITE&list=RDyVUq7nK9ITE&start_radio=1
30/05/2026
Hoy se celebra el Día del Locutor
Recordamos a los que ya no están entre nosotros y celebramos a los que hoy están y con respeto e integridad nos mantienen informados, nos entretienen, acompañan y motivan a seguir por las ondas radiales el quehacer diario de nuestra isla y el mundo en general.
Felicidades !
30/05/2026
Arecibo Histórico desea expresar nuestras sinceras condolencias a toda su familia. Con su partida, nuestra Villa arecibeña perdió una columna histórica, cultural y social .
Paz, fortaleza y consuelo a toda su familia.
27/05/2026
SEPELIO DE PEDRO ORPI
Periódico el Mundo
5 de noviembre 1963
Ayer a las 5:00 de la tarde se electuó en el cementerio de Arecibo el sepello de don Pedro Orpi Riera, quien por más de medio siglo fue figura prominente en los círculos sociales y comerciales de aquella comunidad.
El señor Orpi, quien desde hace unos cuatro años venía sufriendo una dolencia que había quebrantado en algo su salud, falleció antenoche, a las 6:45, víctima de un colapso respiratorio. Al fallecer contaba 60 años de edad.
Natural de Mallorca, España, el señor Orpi llegó a Puerto Rico cuando contaba 9 años de edad y tras recibir su educadón aquí empezó a trabajar con unos tíos suyos, fundando en Arecibo el conocido hotel "Las Baleares". Al frente de esta hospedería estuvo hasta hace unos 10 años, cuando la misma fue eliminada.
Desde entonces el señor Orpi se dedicó al negocio de la transportación aérea, actuando como representante, primero de la Riddle Air Cargo y luego de la Pan American Air Cargo. Al morir era representante de esta última compañía, en cuanto a transportáción de carga, para todo el distrito de Arecibo.
Sobreviven al fenecido hombre de negocios su esposa, Catalina Colón, y sus hijos, el doctor Pedro Orpi, hijo, muy conocido en los círculos médicos de la Capital; Antonio y María Magdalena.
El acto del sepelio, efectuado a las 5:00 de la tarde de ayer, constituyó una sentida manifestación de duelo público, ya que el señor Orpi gozaba de la estimación general en aquella comunidad.
Nota
Los restos mortales de Pedro Orpi Riera se encuentran en el Cementerio Histórico del Municipio de Arecibo. Subiendo hacia la capilla entrando a la derecha en el segunda vereda.
15/05/2026
Luis Lloréns Torres y Arecibo
Nació el 14 de mayo de 1876, en el barrio Collores de Juana Díaz, Puerto Rico.
Se distinguió como poeta, periodista y abogado.
Estudió Leyes, Filosofía y Letras en España.
Ejerció la abogacía en San Juan.
Fue defensor de la independencia de Puerto Rico.
En 1899 escribió sus primeros poemas, entre ellos Al pie de la Alhambra.
En 1913 fundó y dirigió La Revista de las Antillas.
Junto a Canales publicó las revistas Juan Bobo e Idearium.
Destacó por su poesía criollista.
Su amor por Puerto Rico inspiró obras como Valle de Collores.
Utilizó el seudónimo “Luis de Puertorrico”.
Falleció el 16 de junio de 1944.
Existe una conexión histórica documentada donde Lloréns Torres visitó Arecibo en 1939 junto a Julia de Burgos para visitar a Trina Padilla de Sanz. Hoy en día, una avenida de nuestra Villa lleva su nombre.
Foto de Autógrafos
12/05/2026
CURIOSIDADES ARECIBEÑAS
¿Quién no recuerda al Paramédico Don Pedro Branizar?
Tomado del Libro: Al Rescate del Olvido, escrito por el Dr. Wilfrido Soto De Arce.
En la década de 1950 conocí a Don Pedro Branizar, un paramédico que durante su tiempo de juventud trabajó para la "Sala de Socorro," ubicada en los bajos de la Casa Alcaldía de Arecibo. La misma ofrecía los primeros auxilios médicos de emergencia a la gente. Don Pedro sacaba una muela, o con gran habilidad en sus manos suturaba una herida en el rostro.
Lo conocí en su vejez, pues ya casi rondaba los 80 años y aún así trabajaba en su oficina ubicada en la calle: Nicomedes Rivera (ahora Palma). También realizaba visitas a domicilio por las calles de Arecibo, a cualquier hora de la noche, atendiendo especialmente a los humildes que residían en las casitas ubicadas a la orilla del mar, más o menos por donde transcurre el Boulevard Víctor Rojas. Además, inyectaba algún medicamento a toda persona enferma, cobrando a tono con la situación económica familiar. Por esta y otras razones fue muy querido por el pueblo arecibeño.
Asimismo, tuvo la visión de invertir su capital en la construcción de tres edificios de hormigón armado, con tres pisos cada uno en la calle Barcelo. El último (1948-49) lo construyó en la Nicomedes Rivera esq. Barceló. En la planta baja, estuvo ubicada la célebre y nueva Farmacia "La Monserrate," atendida por el amigo de todos: el Lcdo. Pascual.
Estos modernos edificios y otros más de la Calle Barceló, y La Majestuosa Plaza del Mercado (con tan sólo 31 años de construida al 1949-50) y las casas ubicadas en las calles Santa María, Pinta y Niña, fueron innecesariamente eliminadas, a pesar de que no eran parte del arrabal.
Hay que reconocer que Don Pedro Branizar, en tiempo de escasez de médicos en nuestro pueblo, atendió con esmero a las familias arecibeñas, desde principio del siglo 20 hasta cerca de su muerte.
Falleció el 11 de noviembre de 1953 y sus restos descansan en el emblemático Cementerio Histórico del Municipio de Arecibo. No sólo lo recordamos si no que también lo añoramos, por su humildad y labor desinteresada, en favor de todos los Arecibeños. Q.E.P.D.
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Foto del panteón de Don Pedro, obtenida del Registro virtual de Cementerios de Arecibo de Elvin Cruz Zeno