18/09/2026
PROTEGER A LA INFANCIA NO ES IDEOLOGÍA. ES RESPONSABILIDAD.
Lo que viene ocurriendo con la violencia sexual contra nuestros niños, niñas y adolescentes debería llevarnos a una reflexión profunda: ¿cuánto más debe suceder para que nuestras autoridades asuman la urgencia de actuar?
Los hechos reportados en el Liceo Naval Almirante Guise, así como las situaciones de violencia que se vienen denunciando durante años en Condorcanqui, no pueden ser tratados como acontecimientos aislados. Detrás de cada caso hay víctimas que necesitan justicia, atención, reparación y, sobre todo, sentir que no han sido abandonadas por el Estado ni por la sociedad.
El Gobierno central y a las autoridades competentes deben de entender que: la protección de la infancia debe ser una prioridad real, sostenida en acciones concretas, prevención efectiva y respuestas que coloquen la dignidad y los derechos de las víctimas en el centro.
En este contexto, necesitamos comprender la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) como parte de una educación que promueva una convivencia saludable basada en el respeto, el reconocimiento de los límites, el cuidado del cuerpo y la capacidad de identificar situaciones de riesgo y pedir ayuda.
No permitamos que el miedo, los prejuicios o la desinformación nos alejen de una herramienta formativa tan importante. Educar en sexualidad, de acuerdo con la edad y etapa de desarrollo, no significa quitarle la inocencia a la infancia. Significa brindar conocimientos y herramientas para su protección.
A las madres y padres: no tengamos miedo de hablar. A nuestras autoridades: no permitan que las creencias personales o las controversias impidan garantizar una educación integral y segura para nuestros niños y adolescentes.
Nuestros hijos no necesitan crecer en medio del miedo a hablar, sino en entornos donde puedan preguntar, aprender y sentirse protegidos.
Que nuestras creencias nunca nos impidan brindarles las herramientas que necesitan para vivir con dignidad y seguridad.
Proteger a la infancia no es ideología. Es responsabilidad.