31/08/2024
Buenos días, tardes, noches mis queridos seres humanos Jodid4m3nte Felices, les comparto una reflexión sobre el aprendizaje que nos dejó las Olimpiadas Paris 2024:
Estas Olimpiadas de París 2024, nos han dejado un espectáculo que va más allá del brillo de las medallas y el eco de los aplausos. Vemos a los ganadores en lo alto del podio, con la bandera ondeando detrás de ellos, y nos llenamos de orgullo, cual si fuera nuestro triunfo o el de nuestros hijos; pero lo que realmente deberíamos celebrar, lo que merece nuestra admiración y nuestra "envidia sana", no es sólo el oro, la plata o el bronce de las medallas, sino que, lo que debemos emular y difundir es el viaje, el recorrido, a veces infernal como el de nuestros atletas peruanos, que esos atletas han atravesado para llegar allí.
Estos no son dioses, ni superhéroes invulnerables, son seres humanos, de carne, sudor y sangre; verdaderos héroes que no andan en manadas ni se ahogan en trivialidades; son aquellos que se han caído más veces de las que se han levantado, y sin embargo, se levantaron una y mil veces, siempre lo hicieron.
Imagina el dolor físico, la fatiga mental, las dudas que los acechaban en la oscuridad de la noche. Dime, ¿cuántas veces habrán pensado en rendirse? ¿Cuántas veces habrán sentido que no podían más? pero ahí es donde está la verdadera magia... No en la victoria, sino en esa decisión de seguir adelante, de levantarse después de cada caída, de continuar a pesar de que el camino se hace cada vez más duro, más solitario.
Estos atletas no están buscando validación externa, no necesitan que les digas lo buenos que son, ellos ya lo saben, porque han visto el abismo, han tocado fondo y desde allí han empezado a escalar. Su verdadero trofeo no es la medalla, es el carácter que han forjado en ese proceso, han aprendido a luchar, a no esperar que el mundo sea justo, a aceptar que la vida no es un desfile de victorias, sino una serie de combates, algunos de los cuales perderás.
Y ahora, detente por un momento, mírate en el espejo y pregúntate:
¿qué estas haciendo con tu vida?
¿Qué competencia estas librando? ¿Estas realmente luchando por algo o simplemente te dejas llevar por la corriente?
¿Vas a dejar que las dificultades te definan, o vas a ser como esos atletas que, aunque la vida los haya derribado una y otra vez, siguen avanzando?
La vida es una carrera interminable, una pelea que no se gana por rendirse, la vida es como una olimpiada en la cual no celebramos a los que nunca caen, sino a los que tienen la fuerza de voluntad para levantarse una y otra vez. Porque en el fondo, todos estamos en nuestros propios juegos olímpicos, enfrentándonos a nuestras propias carreras.
Así que, la próxima vez que pienses en rendirte, en tirar la toalla, en mandar todo el esfuerzo a la mi3rd4, recuerda a esos atletas; No porque ganaron, sino porque lucharon, recuerdalos porque a pesar que cayeron y muchas veces perdieron, siguieron adelante...y si ellos pudieron, si ellos enfrentaron sus demonios y triunfaron, ¿por qué tú no podrías hacer lo mismo? No se trata sólo de ganar, se trata de no rendirse y seguir luchando.
Recuerda que, la victoria es para aquellos que persisten... Entonces ¿qué vas a hacer? ¿Vas a dejar que la vida te venza, o vas a levantarte y seguir peleando?
Nos vemos en el camino¡¡¡