31/08/2026
🧥 Una casaca rosada polar… y un ángel que me abrigó el alma. 🙏💖
Los sábados siempre salgo a trabajar con esperanza. Mi mamá viene a casa para cuidar a mis hijas, y yo salgo a dar lo mejor de mí: primero en La Victoria, luego en Surco, donde tengo dos alumnas. Siempre con el corazón puesto en ellas, en mis niñas, y en poder comprarles lo que necesitan. 💛
Ese día, ya a la hora del almuerzo, me empezó a picar la garganta. Me sentía inflamada. Pero no le hice caso. Seguí trabajando, dando lo mejor de mí, porque tenía pensado algo importante: al terminar a las 5:30 de la tarde, ir directo a Gamarra a comprarles los pantaloncitos y los leggins que mis niñas necesitaban. No quería fallarles. 🥺
Terminé mi trabajo y corrí hacia el tren. Ya estaba oscureciendo. Pregunté y pregunté dónde vendían ropa de niñas, pero nadie me daba razón. Con mi discapacidad de la vista y el oído, entre la gente, el ruido y la oscuridad, todo se volvió difícil. No veía bien, no escuchaba bien, y me sentía perdida. Pero seguí. Alguien me dijo "Av. América", y con confianza, crucé esa pista grande cerca al Parque Canepa. Ahí sí pude comprar mediecitas, algo para mí y un detalle para mi mamá… pero me quedé triste, porque no encontré los leggins que tanto necesitaba para mis hijas. 🥹
Un joven venezolano me indicó que en la Galería Venecia los vendían, pero cuando llegué, ya estaba cerrada. Me dieron ganas de llorar. Ya era tarde, tenía fiebre, me dolían los pies, llevaba mi bastón, mi mochila, la bolsa con lo que había comprado… y me sentía agotada. No logré lo que quería, pero tenía que regresar. 🤒
Caminé hacia el tren, luego hacia la Vía Expresa. Ya me sentía muy mal. Me estaba descompensando. Y justo ahí, en medio de todo, una señorita muy amable se acercó y me preguntó con dulzura: "¿La ayudo a cruzar?" Le dije que sí. Me tomó del brazo con cuidado. Al verme temblando, me dijo: "Tiene mucho frío, ¿verdad?" Yo le conté con voz baja que tenía fiebre, que venía de trabajar, que no había encontrado lo que buscaba… y sin que yo se lo pidiera, ella se quitó su casaca rosada polar, con cierre y bolsillos con cierre, ya usadita, y me la regaló. 🧥💖
No era nueva, no era perfecta… pero era exactamente lo que mi cuerpo y mi corazón necesitaban en ese momento. Me la puso encima y sentí que no solo me abrigaba del frío… me abrigaba el alma. Le dije que le devolvería, que le dejé mi tarjeta para llamarme y devolvérsela. Ella me dijo: "No te preocupes, quédate con ella." Pero me recibió la tarjeta, y ahí se quedó, como un ángel que cumple su misión y sigue su camino. 🥹
Entré a la estación de Angamos, bajé por el ascensor, caminé con esfuerzo hasta la salida. Los buses venían llenos, pero logré subir. Llegué a Matellini, y otra orientadora muy amable me ayudó a tomar el alimentador. Bajé a Madero, tomé el último bus… y cuando por fin llegué a mi zona, mi mamá estaba ahí esperándome, para ayudarme a cruzar la última pista y llegar a casa. Llegué casi a las 10 de la noche. 🕙
Me dio mi pastilla para la fiebre, me sirvió mi comidita, y le conté todo lo que había pasado. Se quedó sorprendida. Y yo, con el cuerpo cansado pero el corazón lleno, entendí algo hermoso: no fue casualidad. No fue suerte. Fue DIOS, que siempre manda ángeles en mi camino cuando más los necesito. Esa señorita, la orientadora, mi mamá que siempre me espera… todos son respuestas de amor. 🙏✨
No encontré los leggins ese día. Pero encontré algo mucho más grande: encontré la prueba de que nunca estoy sola, aunque a veces sienta que no veo bien, que no escucho bien, que camino con dificultad… Él me ve, me escucha, y me cuida siempre. Y esa casaca rosada, sencilla y usadita, fue el símbolo de su amor ese día. 🩷
A ti que lees esto y sientes que vas sola, que nadie te entiende, que todo se te complica: NO TE RINDAS. Dios manda ángeles en el camino, a veces con rostro de desconocida, con una casaca rosada, con una mano que te sostiene. Siempre hay alguien que te ayuda. Siempre hay luz al final del camino. 👑💛
Gracias, Dios, por cuidarme siempre. Gracias a esa señorita ángel, donde quiera que estés. Gracias a mi mamá, que siempre me espera. Y gracias a la vida, que me enseña que el amor llega de donde menos lo esperas, y siempre a tiempo. 🧥❤️