05/05/2025
III Curso Intensivo Histórico Online
EL ANABAPTISMO
[La tercera rama de la Reforma]
CAPÍTULO Nº 2 (continuamos)
♦ METEOROS EN LA NOCHE.- (continuamos)
• CONRADO GREBEL.- (XI Parte)
Muchos otros anabaptistas fueron encarcelados. Durante los largos meses de invierno, los himnos y las oraciones de los indómitos prisioneros resonaron por la torre de Zurich. Grebel empleó su tiempo en la preparación de un manuscrito sobre el bautismo, tal como les había prometido a su seguidores en Grüningen. Un testigo relató que Grebel había dicho antes de su encarcelamiento que, “si ellos permitieran que su escrito fuera impreso él estaría dispuesto a discutir con el maestro Ulrico Zwinglio, y si el maestro Ulrico Zwinglio resultara vencedor, él, Conrado, estaría dispuesto a ser quemado; mientras que si él, Conrado resultara vencedor, no exigiría que Zwinglio fuera quemado.”
Grebel parece haber sido el escritor principal entre los hermanos. Aunque Andreas Castelberger le escribió a Carlstadt, el antiguo colega de Lutero, fue Grebel quien les escribió a Lutero y a Carlstadt, y en nombre de los radicales en Zurich, también les escribió a Thomas Müntzer. Las cartas de Grebel a Lutero y a Carlstadt, ya no existen, pero gracias a que la carta y la posdata de 850 palabras nunca llegaron a Müntzer, ahora nos ofrecen vistazos valiosos al interior del movimiento anabaptista en su proceso de formación.
La carta a Müntzer revela que los suizos que aspiraban a ser sus discípulos sabían poco de las verdaderas enseñanzas de Müntzer. Ellos habían leído algunos tratados de su puño y letra y creían que tanto su posición sobre el bautismo de infantes como su postura anti Lutero eran análogas a las de ellos en Zurich. Ellos acababan de recibir noticias sobre su sermón ante el Duque Juan y su hijo (electoral de Sajonia) en Weimar el 13 de Julio de 1524, y éstas eran bastante desconcertantes. Es evidente que a pesar de sus ilusiones de identificarse con Müntzer, estos jóvenes, seguros de su interpretación de las Escrituras, estaban exponiéndole su criterio, no haciendo preguntas.
Según la carta, ellos criticaban su misa alemana, los beneficios colativos, y las tablas de piedra sobre las cuales él había grabado los diez mandamientos y que luego puso en su iglesia. Ellos también expresaban su deseo que él, a pesar de lo que había escrito en contra del bautismo de infantes, no estuviera bautizando a los niños. Grebel incluso escribió: “Si usted o Carlstadt no escriben lo suficiente en contra del bautismo de infantes, y todo lo relacionado con el mismo, cómo y por qué se debe bautizar, etc.., yo Conrado Grebel trataré de hacerlo. En dos ocasiones Grebel le advierte a Müntzer que no se debe usar la espada para defender la fe. “Uno no debe proteger al evangelio y sus partidarios con la espada, ni siquiera así mismo.” Luego invoca el principio de a cruz: “Los verdaderos cristianos son ovejas entre lobos, ovejas para el matadero. Ellos deben bautizarse en la ansiedad, la angustia, la aflicción, la persecución, el sufrimiento y la muerte”.
Entonce explica: “Ellos (los verdaderos discípulos de Cristo) no emplean ni la espada mundana ni la guerra, ya que para ellos matar es completamente prohibido”. Evidentemente, la prioridad del Nuevo Testamento sobre el Antiguo Testamento, aspecto característico del movimiento (con muy pocas excepciones), ya estaba siendo puesta en práctica por los hermanos, ya que, al rechazar las tablas, Grebel escribió: “El Nuevo Testamento no enseña nada por el estilo, ni por palabras ni por ejemplos. Está claro que en el Antiguo Testamento la escritura era externa, pero ahora en el Nuevo Testamento la escritura debe estar en las tablas de carne del corazón.” (Samuel Macauley Jackson, ed., Ulrich Zwingli (1484-1531), p. 123-258............continuará.............hdla.wre.rec.edt.ps.jp
Continuaremos en la próxima clase (lunes), con la historia del anabaptista Conrado Grebel..............Edt.Ps.JPalomino.
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