02/02/2026
El 2 de febrero del año 962, en Roma, el papa Juan XII consagra a Otón I como emperador de la agrupación política de Europa Occidental y Central, fecha que se toma como el origen formal del Sacro Imperio Romano Germánico.
Luego del Tratado de Verdún que, lejos de salvar al Imperio Carolingio terminó por disolverlo, los estados imperiales del centro de Europa y la Francia Oriental decidieron reagruparse en un imperio unificado que recuperara el prestigio del Romano. Por su extensión y ubicación, dominó geopolíticamente a Europa durante casi 9 siglos.
En un principio fue denominado Primer Reich, por ser un estado supranacional en el que los reinos integrantes cedían parte de sus decisiones políticas en pos de un bien común. Esto conspiró con el desarrollo de un sentimiento nacionalista integral, principal escollo para no ser más influyente de lo que fue. El término de "Sacro", se lo agregó Federico I de Hohenstaufen (Barbarroja), 2 siglos después de su creación para legitimar su existencia como una santa voluntad divina cristiana.
En el siglo XVI alcanzó su mayor expansión comprendiendo más de 1.800 estados, reinados, ducados y pequeños dominios feudales comprendidos en las regiones de Brandeburgo, Bohemia, Moravia, Silesia, Carniola, Münster, Luxemburgo, Hesse, Borgoña, Saboya, Génova, Lombardía, Toscana y Países Bajos entre otros. El Imperio aseguró la estabilidad política, la resolución pacífica de los conflictos internos, la administración de la dinámica del poder, la redistribución equitativa de la riqueza y la protección de las fronteras, esto le permitió sobrevivir a la Edad Media, el Renacimiento, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea.
En el siglo XVI se estancó su crecimiento y expansión, comenzó a tener problemas para reunir ejércitos multinacionales para proteger a sus estados fronterizos de las potencias vecinas. El inicio de las Guerras Napoleónicas expansionistas en 1803 expuso la imposibilidad del estado central de proteger a sus miembros y en solo 3 años el imperio implosionó. Cuando Napoleón fundó la Confederación del Rin en los territorios conquistados en el corazón del Imperio, Francisco II renuncia a la corona para defender sus territorios en Austria. Esto significó que, luego de 844 años, el 6 de agosto de 1806 dejara de existir el Sacro Imperio Romano Germánico.