17/09/2026
ORIPE advierte fuerte calentamiento del mar frente a Piura y Tumbes.
El Observatorio Regional de Investigación y Planeamiento Estratégico de la Universidad Nacional de Piura (ORIPE) informó que la temperatura superficial del mar frente a Piura, Tumbes y el sur de Ecuador experimentó un cambio cercano a los 6 °C durante los últimos ocho meses. La anomalía pasó de −1,29 °C, el 31 de diciembre de 2025, a +4,66 °C, el 9 de septiembre de 2026.
El análisis técnico señala que el calentamiento avanzó de manera sostenida durante el año. La anomalía diaria de la región Niño 1+2 superó +1 °C el 12 de febrero, +2 °C el 20 de abril, +3 °C el 16 de junio y +4 °C el 29 de julio. Su valor máximo hasta el momento fue de +4,68 °C, registrado el 8 de septiembre.
Las regiones oceánicas más alejadas de la costa peruana también presentan condiciones cálidas, aunque de menor magnitud. Al 9 de septiembre, la región Niño 3 alcanzó +3,67 °C, mientras que Niño 3,4 se mantenía alrededor de +2,85 °C. Esta diferencia muestra que el calentamiento continúa siendo más intenso frente a la costa sudamericana, característica propia de un evento costero.
Índices costero y central alcanzan categoría fuerte
El Índice Costero El Niño (ICEN), elaborado por el Instituto Geofísico del Perú para la Comisión Multisectorial ENFEN, aumentó de −0,06 °C en enero a +1,98 °C en mayo de 2026, último valor oficial disponible al cierre del informe. Con este resultado, el indicador alcanzó la categoría fuerte, cuyo umbral es +1,7 °C, después de registrar cuatro meses consecutivos de condiciones cálidas entre febrero y mayo.
Por su parte, el Oceanic Niño Index (ONI), utilizado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos para evaluar el Pacífico central, pasó de +0,95 °C en el trimestre abril-mayo-junio a +1,80 °C en junio-julio-agosto. De esta manera, también ingresó en categoría fuerte, establecida a partir de +1,5 °C.
Es la primera vez durante este episodio que ambos indicadores coinciden en esa categoría. Sin embargo, el criterio operativo de la NOAA requiere cinco trimestres móviles consecutivos con valores superiores a +0,5 °C para confirmar formalmente un evento El Niño. Hasta el periodo analizado se habían registrado tres.
Estimación de ORIPE sugiere una magnitud extraordinaria
Debido al rezago de entre dos y cuatro meses con el que se publica el ICEN, el proyecto de monitoreo de ORIPE realizó una estimación para junio y julio, aplicando la metodología oficial: anomalías de la región Niño 1+2 obtenidas de ERSSTv5, climatología 1991-2020 y media móvil centrada de tres meses.
El cálculo interno arroja +2,55 °C para junio y +3,24 °C para julio. Este último valor supera el umbral de +3 °C correspondiente a la categoría extraordinaria, alcanzada anteriormente durante los eventos de 1982-1983 y 1997-1998.
ORIPE precisó que estos resultados constituyen una estimación sujeta a revisión y no deben considerarse como valores oficiales del IGP. En meses ya validados, los cálculos internos presentaron diferencias de hasta 0,10 °C respecto de las cifras oficiales. Por ello, será necesario esperar la publicación del ICEN de junio y julio para determinar la magnitud definitiva del episodio.
Dos fuentes confirman la intensidad del calentamiento
El monitoreo realiza una verificación cruzada con dos productos independientes: OISST v2.1 de la NOAA y el sistema de análisis y pronóstico de Copernicus Marine. Para el 7 de septiembre, OISST registró una anomalía de +4,54 °C en Niño 1+2, mientras que Copernicus estimó +4,66 °C.
En Niño 3, los valores fueron +3,62 °C y +3,67 °C, respectivamente; en Niño 3,4 alcanzaron +2,90 °C y +2,85 °C. Las pequeñas variaciones responden a las diferentes fuentes y metodologías empleadas. La proximidad entre ambos resultados respalda la magnitud del calentamiento observado.
El mapa de anomalías de ese día también mostró que el núcleo cálido, definido por valores iguales o superiores a +1 °C, cubría el 44 % del dominio analizado. En contraste, las áreas con anomalías frías iguales o inferiores a −1 °C representaban apenas el 1,5 %.
El calor también se extiende bajo la superficie
Los indicadores subsuperficiales confirman que el cambio no se limita a la superficie del océano. El volumen de agua cálida del Pacífico ecuatorial permaneció en valores negativos durante gran parte de 2024 y 2025, pero volvió a terreno positivo en diciembre de 2025 y aumentó progresivamente hasta alcanzar +3,24 en julio de 2026.
La profundidad de la isoterma de 20 °C también experimentó un cambio marcado. En diciembre de 2025, la termoclina se encontraba entre 20 y 25 metros más superficial de lo normal. Entre agosto y septiembre de 2026 se ubicó entre 77 y 94 metros por debajo de su profundidad habitual.
En septiembre, la anomalía llegó a +93,6 metros en la boya situada a 95°O, próxima a Sudamérica, y a +77,5 metros en la boya de 110°O. Según el análisis, esta configuración evidencia que la onda Kelvin cálida propagada desde el oeste alcanzó el extremo oriental del Pacífico, cerca de la costa sudamericana.
Se reduce el margen de preparación
Las lluvias más intensas asociadas al calentamiento del mar suelen concentrarse en el norte peruano entre diciembre y marzo. Las actuales condiciones oceánicas no determinan por sí solas la ocurrencia ni la intensidad de las precipitaciones, pero establecen el escenario con el cual el sistema ingresará al verano austral.
Con respecto al análisis efectuado en julio, el margen previo a la temporada lluviosa se redujo de aproximadamente cinco a tres meses. Los próximos valores oficiales del ICEN y del ONI permitirán conocer si la tendencia registrada por el monitoreo diario se mantiene.
ORIPE reiteró que la evaluación oficial del sistema climático, los pronósticos estacionales de lluvias y la determinación de los niveles de alerta corresponden exclusivamente a la Comisión Multisectorial ENFEN.
El seguimiento desarrollado por la Universidad Nacional de Piura proporciona información continua y análisis espacial entre una publicación oficial y otra. Su contenido es técnico e informativo y no sustituye los comunicados emitidos por las instituciones competentes.