17/04/2021
La importancia de incentivar el aprendizaje en las organizaciones.
La vertiginosa vida de las tendencias en el mercado debido el avance de las tecnologías, hacen que las personas se comporten de manera altamente variable. La razón de variabilidad de nuestros tiempos es asombrosa. Nunca antes hubiésemos imaginado que los gustos y tendencias (llamadas modas) serían capaces de experimentar cambios radicales en lapsos tan extremos como periodos de 6 meses. Un caso de estudio es lo que sucede con el desarrollo de las tecnologías, lo que hoy es moda, dentro de seis meses ya quedará obsoleto: en efecto, aplicaciones como “WhatsApp” adaptan su usabilidad a públicos cada vez más exigente. El mercado hoy día revoluciona de manera impredecible. Una muestra de esto lo constituye la Ley de Moore que dice, entre otras cosas, “los precios bajan al mismo tiempo que las prestaciones suben: la computadora que hoy vale 3000 dólares costará la mitad al año siguiente y estará obsoleta en dos años.”
Esta tendencia a evolucionar es lo que hace la diferencia entre una organización que incentiva el aprendizaje de otra que no lo hace. Si las organizaciones no aprenden, entonces el proceso de gestión del cliente se trunca hasta apagarse: en uso de la información en beneficio de la organización es concluyente.