12/05/2026
El TBCEY honra a las mujeres que luchan día a día para apoyar a los hijos, esas mujeres que caminan sin descanso, las que están en cada triunfo pero también en los fracasos.
Cuando los ojos a la vida abría,
al comenzar mi terrenal carrera,
la hermosa luz que vi por vez primera
fue la luz de tus ojos, ¡madre mía!
Y hoy que, siguiendo mi escarpada vía,
espesas sombras hallo por doquiera,
la luz de tu mirada placentera
ilumina mi senda todavía.
Mírame, ¡oh madre!, en la postrera hora
cuando a las sombras de mi noche oscura
avance ya con vacilante paso.
¡Felicidades a todas las mamitas en su día!