04/06/2026
Para el cafecito de la tarde, les compartimos la nota de está historia de algo que pasó durante una actividad con los chicos de Aguascalientes.
¿Alguna vez les ha pasado que, al aprender sobre aves, el nombre se vuelve un trabalenguas? Suele ocurrir con nombres científicos o idiomas diferentes al nuestro, pero que pase con palabras que usamos en español… ¡eso sí que merece una pausa para soltar la carcajada!
Hace unos días, durante una actividad con un grupo de jóvenes, vivimos un momento inolvidable. Mientras observábamos la naturaleza, apareció un Cuicacoche (Toxostoma curvirostre). Al pedirles que observaran con atención el tono intenso de sus ojos, la respuesta unánime del grupo fue: "¡Miren, el huitlacoche ya corrió!"
Al principio contuve la risa, y sacando el mejor provecho de la stuación, ese "error" era clave! Las aves también nos sorprenden con estos "chascarrillos" culturales. ¿Por qué corregir con seriedad cuando podemos aprender a través de la espontaneidad?
Esa expresión fue como la vida misma en donde la comprensión es más significativa cuando le añadimos simbolismo y un poco de humor. Entre risas, los jóvenes comentaron sobre la famosa canción La boda del huitlacoche y aprovechamos la confusión para descubrir las diferencias entre nuestra ave y el manjar prehispánico.
Al final, de eso se trata compartir lo que amamos: de convertir lo nuevo en algo cercano, quitándole el miedo a equivocarse y dándole espacio a la curiosidad.
Les comparto estos datos clave, entre lo informativo y lo chusco, para que cuando se los encuentren (en el monte, en el parque o en el plato), sepan exactamente de quién estamos hablando.
Por cierto, si has escuchado la canción de La Boda del Huitlacoche?
Has visto a está ave en nuestro bello municipio?
Con una rica quesadilla de huitlacoche y una buena bebida, pueden escucharla y comprenderán la confusión!!