03/08/2025
El lenguaje con el que nombramos a las infancias sí importa y mucho...
Desde la psicología educativa sabemos que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo emocional, social y cognitivo. En esta etapa, las niñas y los niños están formando no solo su lenguaje, sino también la percepción de sí mismos y de cómo los ven los demás.
Por eso, es importante reflexionar sobre cómo nos dirigimos a ellos. Usar apodos o expresiones despectivas, aunque sean "de broma" o "de cariño", puede tener un impacto negativo en su autoestima y sentido de identidad. A esa edad aún no distinguen el sarcasmo o el doble sentido; lo que sí perciben es el tono y el valor emocional de las palabras.
🔍 Como dice el Dr. Daniel J. Siegel:
"Lo que los niños escuchan de nosotros se convierte en la forma en la que se hablan a sí mismos."
Tu hij@ no se llama tont@
Tu hij@ no se llama güey
Tu hij@ no se llama mens@
Tu hij@_tiene_un_nombre
Nombrar con respeto es una forma de cuidar.
Nombrar con cariño es una forma de educar.
Las infancias merecen un lenguaje que les refleje su valor, su dignidad y su potencial
́aeducativa