Después de la Segunda Guerra Mundial, el fenómeno social que más ha afectado a gran parte de los países del mundo es la migración, tanto interna como internacional. La movilidad de la gente es de tal magnitud que puede ser considerada como la problemática social más globalizada y actual; con diversos efectos en los distintos niveles de la vida social; algunos de ellos drásticos por el grado de afe
ctación en la vida y economía de las personas. En la actualidad no hay comunidad, sociedad, país o región del mundo que no tenga migrantes o que no padezca los efectos directos o indirectos de la migración. En particular, el caso de las migración de mexicanos a Estados Unidos o Canadá, se puede destacar como una problemática cuyos efectos inciden desde los económico a lo humano; un fenómeno con tintes de tragedia y de complementariedad, de beneficios y perjuicios para ambas sociedades, de mitos y prejuicios culturales y raciales. Grandes sectores de la economía de Estados Unidos y Canadá funcionan de manera compenetrada con el fenómeno migratorio, cuya oferta y demanda de empleo conoce sinergias inocultables, históricas y estructurales. El sinamismo del fenómeno ha sido tal que para el año 2014, según el Censo de Población de Estados Unidos, se puede hablar de más de 11 millones de personas nacidas en México que se encuentra en Estados Unidos residiendo de manera legal o indocumentada, lo que representa el 9.8% de la población en México. Esta cifra que había venido creciendo de manera constante se ha visto frenada en los últimos años debido a las deportaciones, al clima de inseguridad en el tránsito y la frontera y a las políticas antimigrantes de Estados Unidos. En este contexto migratorio, Michoacán se ha situado históricamente como una de las entidades federativas donde la migración al Norte por razones laborales, ha sido una constante centenaria. El flujo migratorio en este estado ha tenido un dinamismo que se ha acentuado cuantitativamente y ha cambiado cualitativamente. Es innegable la importancia e impacto social, económico, político, cultural, educativo y de desarrollo humano que tiene actualmente la migración a nivel nacional. Sin embargo no se tiene información de primera mano que dé cuenta de las características de la migración y de su persistencia y cambio tanto para Michoacán como para el resto del país. Para la oportuna toma de decisiones así como la planeación de políticas públicas y proyectos orientados al manejo adecuado del fenómeno y sus implicaciones, es indispensable entre otros aspectos saber cómo se distribuye la migración desde una perspectiva regional, entre sus municipios y hacia su interior, en qué se ocupan los migrantes de cada región, de qué tamaño es la diáspora y dónde se ubica en el extranjero, en fin, es necesario efectuar radiografías del fenómeno tomando en cuenta todos los factores que intervienen en el mismo. En este contexto resulta prioridad y pertinente el establecimiento de un Observatorio Regional de las Migraciones en El Colegio de Michoacán, A. C., que de manera continua y sólida se dedique al monitoreo e investigación del fenómeno migratorio, que difunda los resultados, ofrezca sólida información e incida de manera informada en la toma de decisiones en las políticas públicas y en la agenda social sobre la migración.