07/09/2026
Concluimos una jornada de capacitación que nos deja nuevos conocimientos, pero sobre todo, un compromiso renovado con nuestras compañeras y compañeros.
Ser delegado no es un privilegio, es una responsabilidad. Una responsabilidad que nace de la confianza que nuestros compañeros depositaron en nosotros.
Por eso, nuestra labor debe estar siempre acompañada de SERVICIO, ATENCIÓN y CERCANÍA: escuchar, orientar, acompañar y representar con responsabilidad.
Lo aprendido durante este curso debe convertirse en acciones que se reflejen en nuestra labor diaria.
Porque ser delegado es representar, atender y, sobre todo, SERVIR.
La confianza se recibe, pero se honra todos los días.