26/09/2026
"Ayotzinapa 12 años de lucha: 43 la luz que no se apaga”
Por Tiyako Felipe
Este 26 de septiembre se cumplen 12 años de la terrible noche de Iguala. En esa fatídica fecha de 2014 los estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, fueron atacados a balazos; 43 de ellos desaparecieron sin dejar rastro. El ataque a los jóvenes normalistas trajo de vuelta la sombra histórica de la desaparición forzada; la violencia volvió a mostrar su rostro más crudo sobre la población guerrerense que no ha terminado de sanar la herida que dejó la “guerra sucia” de los años 70-80s. Al cumplirse más de una década de investigaciones no se ha logrado esclarecer lo que pasó en la noche de Iguala.
En el XII aniversario de la desaparición de los normalistas y el as*****to de otros de sus compañeros es necesario mantener encendida la luz de la esperanza; seguir caminando al lado de las familias en su exigencia de justicia y castigo para los perpetradores, sus cómplices y quienes construyeron una verdad a modo para ocultar a los responsables. Un crimen de la magnitud que se ha documentado no es producto de un pequeño grupo delincuencial, necesita de una gran estructura para ocultarlo por muchos años.
El 26 de septiembre de 2026 se cumple un año más del doloroso andar de los padres y las madres buscando a sus desaparecidos. Infinidad de veces han viajado al centro del país para realizar movilizaciones; bajo la promesa de justicia se han reunido con presidentes y hasta con la presidenta Claudia Sheinbaum. Han recurrido a instancias nacionales e internacionales de derechos humanos para garantizar investigaciones científicas objetivas para alcanzar la verdad. Hoy se cumple un aniversario más y aun no se tiene una respuesta sólida a la pregunta ¿Dónde están los 43 normalistas de Ayotzinapa?
En estos años de lucha los padres y madres viven un dolor que parece infinito: más de una década exigiendo justicia y la presentación con vida de los normalistas. En este largo caminar varios abandonaron la vida campesina, los oficios y el hogar para volverse activistas, buscadores, buscadoras de tiempo completo. Sin embargo, el tiempo no perdona y ocho familiares directos dejaron este mundo sin saber el paradero de sus hijos. Se fueron de este plano terrenal llevándose el dolor profundo de la mal llamada “verdad histórica”. Algunos seguramente recibieron la noticia de la liberación masiva de varios acusados, bajo el argumento de haber sido víctimas de tortura. Con este giro legal inesperado quizá también se fueron pistas claves para conocer el paradero de los 43.
Los padres y madres que hoy continúan luchando también han recibido la triste noticia de que el análisis forense de algunos restos óseos salió positivo y coinciden con tres de los normalistas desaparecidos. Por otra parte, el informe de la COVAJ, durante el periodo de Andrés Manuel López Obrador, concluyó que la desaparición de los normalistas fue un “Crimen de Estado” donde se conjugaron la delincuencia organizada y cuerpos armados del orden municipal, estatal y federal. Sin embargo, no se ha logrado lo más importante: establecer el paradero de los normalistas desaparecidos.
En memoria de todas y todos es necesario que la sociedad siga luchando contra el olvido y mantenga el acompañamiento a los padres y madres ¡Hasta alcanzar la verdad; hasta alcanzar la justicia!
A más de una década de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la realidad es que la investigación del caso se ha convertido en un n**o sin fin. Inició con una “verdad histórica” y hoy se encuentra en uno de los momentos más oscuros donde pareciera se apuesta al olvido; esto lo demuestran los más de 1500 tomos del expediente y un informe reciente de la CNDH. Sin embargo, Ayotzinapa es una herida abierta que sólo sanará cuando se esclarezcan los hechos y se castigue a todos los culpables.
En cada Acción Global por Ayotzinapa los padres y madres reiteran la exigencia de “desencuartelar la verdad”: la apertura y entrega de todos los archivos, principalmente el de las fuerzas armadas, para esclarecer los hechos y romper el pacto de silencio e impunidad. En cada marcha o mitin la demanda de las víctimas es también la extradición de personajes clave en la investigación como Tomás Zerón de Lucio, actualmente refugiado en Israel. La extradición de José Ulises Bernabé García, Juez de barandilla de Iguala en 2014, actualmente refugiado en Estados Unidos bajo la figura de asilado político. Estos personajes sin duda tienen mucho que explicar sobre el desarrollo de los hechos y las investigaciones en torno a los acontecimientos del 26 y 27 de septiembre en Iguala, Guerrero.
En este XII aniversario abracemos con ternura a los padres y madres de los 43; a los familiares de miles de desaparecidos y asesinados en nuestro país. Caminemos junto a ellos la esperanza de alcanzar la verdad y la justicia; porque mientras no se esclarezcan los hechos, la luz de esperanza por los 43 nunca se debe apagar.
¡Ni perdón. Ni olvido!
¡Vivos se los llevaron!
¡Vivos los queremos!
Septiembre de 2026
Fotos: Tlaliztitzin Arellano/Tiyako Felipe
Intervención de fotobordado